Fiscalía de Familia atendió 93 casos de infractores menores en 2025
Virginia Aquize Díaz, fiscal de la Segunda Fiscalía Superior de Familia.
Durante 2025, la Segunda Fiscalía Superior de Familia de Arequipa atendió 93 casos de adolescentes que incurrieron en infracciones penales leves. Entre los hechos más recurrentes figuran los delitos contra el patrimonio y los vinculados a la violencia contra la vida, el cuerpo y la salud. Aunque el programa de Justicia Juvenil Restaurativa se aplica como una alternativa al proceso judicial, la atención de estos casos continúa concentrándose en el abordaje posterior a la infracción.
«Dentro del programa de Justicia Juvenil Restaurativa hemos atendido a más de 900 adolescentes infractores de la ley. Este año se trabajó con 93 adolescentes y se otorgaron 80 remisiones a infractores que se comprometen, junto a su familia, a cumplir el programa. Sin embargo, no todos los casos son derivados. Aquellos de mayor gravedad deben judicializarse», declaró Virginia Aquize Díaz, fiscal de la Segunda Fiscalía Superior de Familia de Arequipa.
Pese a las intervenciones, la cifra anual de adolescentes infractores, entre 14 y 17 años, mantiene una tendencia de incremento. En ese contexto, la Ley 32330, promulgada en mayo, modificó el sistema penal juvenil al permitir que adolescentes de 16 y 17 años que cometan delitos graves —como sicariato, terrorismo, violación sexual o extorsión— sean procesados como adultos. Esta medida redujo la carga en las fiscalías de familia, aunque no la cantidad total de infracciones, ya que los casos más graves pasaron a la fiscalía penal.
El programa de Justicia Juvenil Restaurativa se orienta a la reparación del daño social generado por la infracción. A través de un equipo interdisciplinario, se trabaja en la modificación de conductas de los adolescentes incorporados al programa, con seguimiento a sus compromisos y al entorno familiar. No obstante, Aquize Díaz considera que los municipios deben implementar espacios de recreación, deporte y expresión artística para que los adolescentes ocupen su tiempo y no sean captados por la delincuencia.
