Arequipa enfrentará un 2026 con lluvias superiores a lo normal en febrero y marzo
En próximas semanas se registrarán intensas lluvias.
El Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi) ha emitido un pronóstico de alerta para la región sur del país. Según los últimos análisis climáticos, se prevé que los meses de enero, febrero y marzo de 2026 presenten niveles de precipitación significativamente mayores a los registrados en el periodo anterior, marcando un inicio de año de alta intensidad pluvial para la Ciudad Blanca.
José Ticona, especialista en Meteorología y Climatología del Senamhi, explicó que este incremento responde directamente al calentamiento de la temperatura superficial del mar. Este fenómeno térmico acelera el proceso de evaporación y condensación en la atmósfera, creando las condiciones hidrometeorológicas necesarias para que las tormentas sean más frecuentes y voluminosas en la zona urbana y rural de Arequipa.
Además de la influencia oceánica, los expertos han detectado condiciones favorables para el ingreso de grandes masas de humedad provenientes de la Amazonía. Este flujo de aire húmedo no solo alimentará las lluvias, sino que alterará el confort térmico de los ciudadanos: se espera que las temperaturas durante el día desciendan debido a la nubosidad, mientras que las noches podrían sentirse menos frías de lo habitual.
Este cambio radical en el panorama climático contrasta fuertemente con la sequedad extrema experimentada durante el pasado mes de noviembre. La transición hacia el periodo de lluvias se espera que comience formalmente después de la quincena de diciembre, aunque los especialistas aclaran que la intensidad no será significativa en sus etapas iniciales, ganando fuerza recién al entrar el nuevo año.
Para la costa centro y sur del país, el Senamhi no descarta la ocurrencia de lluvias aisladas como efecto secundario de estos sistemas atmosféricos. No obstante, para el casco urbano de la ciudad de Arequipa, los meteorólogos indicaron que no se esperan eventos de gran magnitud durante la vigencia actual de esta DANA específica.
A pesar de la calma momentánea en la ciudad, el informe del Senamhi sirve como un llamado preventivo para las autoridades municipales y regionales. La previsión de un febrero y marzo más lluviosos de lo común obliga a acelerar los trabajos de limpieza de cauces de torrenteras y el reforzamiento de los sistemas de drenaje en los puntos críticos de la provincia.
La población, por su parte, debe prepararse para un verano atípico donde la humedad será la protagonista. Se recomienda a las familias revisar la impermeabilización de sus techos y estar atentos a los avisos meteorológicos de corto plazo que emite el organismo técnico para evitar tragedias ante posibles desbordes o inundaciones.
Con el 2026 perfilándose como un año de retos hídricos, el monitoreo constante de las condiciones del mar y la selva será clave. El Senamhi continuará actualizando sus modelos de predicción para determinar si estas tendencias se mantienen o si factores externos podrían intensificar aún más el periodo de lluvias que se avecina.
