Las farmacias no son un comercio más, son establecimientos que cuidan la salud
Por: Daniela Santander R.
Proyecto de ley plantea que técnicos en farmacia asuman funciones actualmente reservadas a químicos farmacéuticos.
La farmacia suele ser el primer lugar al que acuden miles de personas cuando enfrentan un problema de salud, incluso antes de llegar a un centro médico u hospital. En ese espacio cotidiano, donde se busca alivio, orientación y confianza, el cumplimiento de los lineamientos profesionales es clave para garantizar una atención segura. En ese contexto, el Colegio Químico Farmacéutico Departamental de Arequipa expresó su rechazo al Proyecto de Ley N.° 13516-2025-CR, al considerar que pone en riesgo la salud pública y debilita el rol sanitario de las farmacias y boticas.
La iniciativa legislativa propone modificar la normativa vigente para permitir que estos establecimientos funcionen bajo la dirección técnica de técnicos en farmacia, eliminando la obligatoriedad de contar con un químico farmacéutico. Para el Colegio, esta medida no soluciona las brechas del sistema de salud, sino que constituye un retroceso que prioriza criterios económicos por encima de la seguridad del paciente y la correcta dispensación de medicamentos.
Desde la orden profesional se remarcó que existe una diferencia sustancial entre ambos perfiles. Mientras el técnico en farmacia está capacitado para realizar actividades operativas y de apoyo, el químico farmacéutico es un profesional universitario responsable de la supervisión, el control sanitario y la toma de decisiones clínicas vinculadas al uso seguro de medicamentos.
El vicedecano del Colegio, César Sanz Delgado, precisó que el técnico cumple funciones delegadas, mientras que el profesional asume responsabilidades legales y éticas que impactan directamente en la salud del paciente.
En el ámbito nacional, el proyecto también ha generado preocupación entre los colegios farmacéuticos regionales y la Federación Nacional de Químicos Farmacéuticos del Perú, que advierten una posible degradación del ejercicio profesional. Según este gremio, permitir la dirección técnica sin la presencia de un profesional universitario contraviene lo establecido por la Ley N.° 26842, Ley General de Salud, que reconoce la labor del químico farmacéutico como parte esencial del sistema sanitario y garante del uso racional de los medicamentos.

Además, especialistas en políticas de salud advierten que el cambio normativo podría abrir la puerta a un modelo de farmacia meramente comercial, donde el interés empresarial prime sobre la atención sanitaria. En otros países de la región, experiencias similares derivaron en el aumento de la automedicación y la pérdida de trazabilidad en la cadena de suministro de fármacos, un riesgo que, según el Colegio Químico Farmacéutico, el Perú no debe repetir.
En relación con la atención en zonas alejadas, el decano del Colegio Químico Farmacéutico Departamental de Arequipa, Fernando Gamero Rendón, sostuvo que permitir que técnicos asuman la dirección de boticas no resuelve el problema de fondo. Señaló que la verdadera solución pasa por una mayor inversión del Estado, la apertura de plazas profesionales y mejores condiciones laborales que incentiven la permanencia de químicos farmacéuticos en centros de salud y farmacias rurales.
Gamero enfatizó que la labor del químico farmacéutico va mucho más allá de la entrega de medicamentos. Su rol abarca la prevención, la promoción de la salud y la farmacovigilancia, proceso clave para detectar reacciones adversas o interacciones medicamentosas no advertidas.
“La población está en todo su derecho de exigir que quien lo atienda sea un químico farmacéutico, quien le indicará cómo usar correctamente un medicamento y qué riesgos puede implicar”, advirtió el decano, al recalcar que estas competencias solo pueden ser asumidas por un profesional universitario.
A este riesgo se suma la posibilidad de un incremento en la informalidad y la falsificación de medicamentos. Desde el área de defensa del Colegio se alertó que la ausencia del químico farmacéutico facilita la circulación de productos no aptos para el consumo y fomenta prácticas orientadas únicamente al lucro. Además, se denunció que algunas cadenas priorizan la venta de productos propios por encima de los prescritos, afectando la confianza y seguridad del paciente.
“Nosotros somos el primer contacto con el paciente y estamos profesionalmente capacitados para orientar sobre el uso correcto de los medicamentos”, señalaron voceros del gremio.
Por su parte, Lourdes Cornejo, secretaria de exteriores del Colegio Químico Farmacéutico, advirtió que aprobar esta ley equivaldría a legalizar la automedicación y el descontrol en la venta de fármacos. Recordó que los medicamentos no son productos comerciales comunes, sino sustancias que pueden generar efectos secundarios graves —incluso mortales— si no son correctamente indicadas y supervisadas por un profesional capacitado.
El Colegio recordó que durante la pandemia de la COVID-19 las farmacias fueron la primera línea de atención, cuando muchos establecimientos de salud colapsaron. En ese periodo, los químicos farmacéuticos orientaron y asistieron a miles de pacientes, demostrando la importancia de su labor.
Por ello, el gremio exhortó al Congreso de la República a rechazar el proyecto de ley y, en su lugar, fortalecer el sistema farmacéutico con políticas que garanticen una atención segura, ética y centrada en la salud pública.

Finalmente, el Colegio hizo un llamado a la ciudadanía a ejercer su derecho a una atención profesional. Los usuarios deben exigir la presencia de un químico farmacéutico en farmacias y boticas, y verificar que el título del director técnico esté visible en el área de dispensación. Esta verificación, recordaron, no solo es una garantía de calidad, sino una acción esencial para proteger la salud individual y colectiva frente a la automedicación y el uso inadecuado de fármacos.
