Se vendieron 23 mil vehículos nuevos en Arequipa en 2025
Por Jorge Turpo R.
El crecimiento fue del 31.4 % en relación al año anterior. Carlos Fernández, presidente de la CCIA plantea que las autoridades planifiquen la implementación de ejes viales para que la ciudad no siga colapsando por la congestión vehicular.
RÉCORD HISTÓRICO
Arequipa cerró el 2025 con una cifra inédita, la venta de 23 mil vehículos nuevos. El mayor registro histórico en la región. El dato no es menor. Representa un crecimiento del 31,4 % respecto al 2024, cuando se comercializaron 17 500 unidades, y se convierte en uno de los indicadores más visibles de la reactivación económica regional.
Sin embargo, este auge del mercado automotor también deja al descubierto una contradicción cada vez más evidente: mientras el parque vehicular crece a ritmo acelerado, la ciudad sigue atrapada en un sistema de transporte caótico y desbordado.
Carlos Fernández, gerente de Perú Motor y presidente de la Cámara de Comercio e Industria de Arequipa, explica que uno de los factores clave de este crecimiento fue el bajo precio del dólar durante gran parte del año.
“El tipo de cambio favoreció la decisión de renovar vehículos y también permitió que muchas familias accedan por primera vez a un auto nuevo”, señala.
A ello se suman los créditos vehiculares, que han flexibilizado las condiciones de financiamiento y ampliado el mercado.
Para Fernández, el récord también refleja una mejora relativa de la economía peruana. A nivel nacional, en 2025 se vendieron cerca de 250 mil vehículos nuevos.
Aunque la cifra aún es menor si se compara con países vecinos, en Chile, por ejemplo, se comercializaron alrededor de 400 mil unidades, confirma una tendencia de crecimiento sostenido.
“La renovación del parque automotor es un termómetro del consumo y de la confianza económica”, sostiene.
El dinamismo no se limita a los automóviles particulares. Durante el 2025 se disparó la venta de pequeños camiones o “camiones de negocio”, utilizados para el transporte de verduras, gas y productos vinculados a la pequeña y mediana empresa. La demanda fue tan alta que actualmente no existe stock disponible de estos vehículos.
Para Fernández, este fenómeno revela que más familias están apostando por actividades comerciales y emprendimientos, impulsando la economía desde abajo.
En cuanto a preferencias, el automóvil más vendido del año fue el Kia Soluto, mientras que, en términos generales, el segmento dominante sigue siendo el de las camionetas SUV.
Estos vehículos, caracterizados por su mayor espacio interior y versatilidad, se han convertido en los favoritos de las familias arequipeñas.
Una SUV tiene, en promedio, un valor cercano a los 20 mil dólares y se ofrece en una amplia gama de marcas y modelos.
Otro cambio relevante en el mercado es la consolidación de los vehículos de procedencia china. Fernández destaca que estas marcas no solo han incrementado su participación, sino que han ganado terreno gracias a una ventaja clave: el stock permanente.

“Marcas tradicionales como Toyota, Hyundai o Mitsubishi no esperaban una demanda tan alta en 2025 y en muchos casos se quedaron sin unidades disponibles”, explica.
ELÉCTRICOS
En contraste, el mercado de vehículos eléctricos sigue siendo incipiente. Si bien existe mayor interés, las ventas continúan siendo bajas debido al alto costo de estas unidades, que también rondan los 20 mil dólares.
Fernández recuerda que en Europa y otros países existen subsidios estatales que fomentan su uso y reducen la contaminación.
En el Perú, sin embargo, la legislación para incentivar la electromovilidad permanece entrampada en el Congreso, lo que impide una adopción masiva.
CAOS VEHICULAR
El lado menos alentador de este récord aparece en las calles. El crecimiento del parque automotor no ha sido acompañado por una mejora proporcional de la infraestructura vial.
Arequipa sigue teniendo las mismas avenidas, muchas de ellas saturadas, con una congestión que ya no es episódica sino permanente. El tráfico se ha vuelto parte del paisaje urbano y del desgaste cotidiano.
Frente a este escenario, Fernández insiste en la necesidad de una planificación integral. Reconoce la importancia de obras como el intercambio vial que construirá Cerro Verde en la avenida Metropolitana, pero advierte que se trata de soluciones puntuales.
“Lo que Arequipa necesita es un plan de largo plazo: autopistas, mejor semaforización, educación vial y ejes que descongestionen la ciudad”, señala.
Entre las propuestas, menciona una autopista que conecte el aeropuerto con la Variante de Uchumayo y la culminación del puente de la autopista Arequipa–La Joya, como una salida real hacia la Panamericana Sur y la carretera Yura.
Asimismo, plantea que la Municipalidad Provincial establezca horarios restringidos para la circulación de vehículos de carga pesada, especialmente en las horas punta de la mañana y la tarde, cuando generan cuellos de botella en diversas vías.
Desde la Cámara de Comercio, Fernández adelanta que este año electoral se buscará comprometer a los candidatos municipales y regionales para que el ordenamiento del tránsito sea un eje central de la agenda pública.
“La congestión no solo contamina y afecta la salud; también significa pérdida de horas hombre y un daño directo a la economía regional”, concluye.
Arequipa vende más autos que nunca. El reto, ahora, es decidir si la ciudad está preparada para soportarlos.
