Más del 90% de piscinas no cumplen normas y siguen abiertas al público
Por Germán Yuca Ch. Fotos: Jorge Esquivel
Solo siete de las más de 160 piscinas evaluadas en la región fueron calificadas como saludables. Pese a las observaciones del sector Salud, la mayoría continúa funcionando sin autorización, mientras la Fiscalía de Prevención del Delito anuncia inspecciones conjuntas para frenar el incumplimiento de la norma.
ALTO RIESGO SANITARIO
A pesar de incumplir los criterios sanitarios exigidos por el sector Salud, más de un centenar de piscinas de uso colectivo en Arequipa permanecen abiertas al público y reciben a diario a decenas de bañistas en plena temporada de verano. Desde la Gerencia Regional de Salud (Geresa) advirtieron que estos establecimientos, que operan sin autorización o sin levantar observaciones, representan un riesgo para la salud de los usuarios. Ante ello, la Fiscalía de Prevención del Delito anunció el inicio de una serie de inspecciones en los próximos días.
De acuerdo con los reportes de la Dirección Ejecutiva de Salud Ambiental (Desa) de la Geresa, apenas siete de las más de 160 piscinas identificadas a nivel regional cuentan con la calificación de “piscina saludable”. El resto, alrededor del 95%, no cumple las condiciones mínimas de salubridad o mantiene observaciones pendientes, pese a lo cual continúan operando con normalidad.
“Tenemos 25 expedientes en evaluación y es posible que el número de piscinas saludables aumente en los próximos días. Sin embargo, cerca del 80% de las inspeccionadas registra algún tipo de incumplimiento sanitario. Los administradores tuvieron todo el 2025 para levantar las observaciones, pero muchos esperaron hasta el inicio del verano para regularizar su situación”, explicó Emiliano Aro Retamozo, director ejecutivo de Salud Ambiental de la Geresa.
FALTA DE MANTENIMIENTO Y CONTROL DEL AGUA
La Directiva Sanitaria N.° 033-DIGESA establece que una piscina solo puede ser considerada saludable si cumple cuatro requisitos fundamentales: calidad microbiológica del agua, sistema automático de cloración, infraestructura adecuada y documentación en regla (permisos, registros y certificados).
Las inspecciones realizadas durante 2025 evidenciaron deficiencias recurrentes: mantenimiento deficiente, uso de cloro sin control, equipos obsoletos y, en algunos casos, recintos que operaban prácticamente como estanques sin tratamiento. En otros establecimientos, se detectaron sistemas de filtrado inactivos, acumulación de algas y ausencia de personal capacitado para el monitoreo del agua.
Según el informe de la Desa, varios administradores iniciaron trámites de regularización recién al comenzar la temporada de verano, pese a haber contado con todo el año anterior para hacerlo. Esta demora ha provocado que muchas piscinas funcionen sin los análisis microbiológicos actualizados que garantizan que el agua sea segura para el baño.
DISTRITOS MÁS CRÍTICOS
El mapeo del sector Salud identifica a Cerro Colorado, Miraflores, Paucarpata, Socabaya y Cercado (especialmente la zona de Tingo) , como los distritos con mayor concentración de piscinas públicas y privadas. En la mayoría de estos lugares, las piscinas no cuentan con acreditación sanitaria vigente.
Lo más preocupante, advirtió la Geresa, es que varias de las piscinas observadas son administradas por municipalidades, que además promueven clases de natación en dichos espacios. “No se trata solo de piscinas privadas; también hay instalaciones municipales que no cumplen con las condiciones sanitarias mínimas”, señaló Aro Retamozo.

ALBERCAS SALUDABLES
De las más de 160 piscinas registradas en la región, únicamente siete fueron calificadas como saludables hasta la fecha. Estas son: la del colegio Honorio Delgado, en Cayma; Carpayitos, en Tingo; la piscina municipal de Hunter; Santa Rosa y Rayo Chachani, en Cerro Colorado; el Club Mejía y la piscina municipal de Mollendo, en la provincia de Islay.
Pese a este reducido número, la mayoría de piscinas privadas continúa abierta al público sin restricciones, mientras que varias piscinas municipales permanecen cerradas por mantenimiento o están a la espera de obtener la certificación sanitaria correspondiente.
MINISTERIO PÚBLICO INTERVIENE
Frente a este panorama, la Fiscalía de Prevención del Delito de Arequipa anunció que iniciará inspecciones conjuntas con la Geresa a partir de la próxima semana. Estas acciones se centrarán en verificar las condiciones sanitarias, la presencia de personal salvavidas y las medidas de seguridad exigidas por ley.
La medida se refuerza tras el reciente fallecimiento de una joven en una piscina de Paucarpata, hecho que encendió las alertas sobre el control en estos espacios recreativos. Según el Ministerio Público, el requisito de contar con salvavidas aplica a todas las piscinas de acceso público, sin excepción.
“Nos preocupa la gran cantidad de piscinas particulares, sobre todo en saunas, colegios y clubes, que funcionan sin autorización sanitaria. Iniciaremos inspecciones inopinadas para determinar en qué condiciones están operando. Aquellas que no cuenten con los permisos o certificados serán clausuradas. Si bien la Fiscalía no tiene competencia para cerrar locales, exigiremos que las municipalidades cumplan su función”, declaró la fiscal provincial Ana Cecilia Cordero Echenique.
SANCIONES Y RESPONSABILIDADES
La Fiscalía exhortó a las municipalidades distritales a aplicar sanciones administrativas inmediatas a los establecimientos que incumplan la norma. En los casos en que las observaciones sean subsanables, se otorgarán plazos breves para corregirlas; de lo contrario, deberá procederse al cierre temporal o definitivo de los recintos.
Las autoridades recordaron que las municipalidades son las encargadas de otorgar las licencias de funcionamiento y de supervisar la seguridad en los establecimientos dentro de su jurisdicción. Si permiten el funcionamiento de piscinas no autorizadas, podrían incurrir en responsabilidad administrativa o incluso penal.
“Estamos frente a un problema de salud pública. No basta con que el agua se vea limpia; debe analizarse su composición y garantizar que no contenga bacterias ni hongos que puedan causar enfermedades dérmicas o intestinales”, enfatizó Cordero Echenique.
RIESGOS PARA LA SALUD
El incumplimiento de los parámetros de calidad del agua puede generar diversas afecciones. Entre las más frecuentes se encuentran conjuntivitis, otitis, dermatitis y gastroenteritis, provocadas por microorganismos que proliferan cuando el cloro no se aplica correctamente o los filtros no funcionan.
El cloro debe mantenerse en niveles entre 1 y 3 partes por millón, y el pH del agua entre 7.2 y 7.8 para que sea segura. “Un agua mal clorada puede verse cristalina, pero contener bacterias. Lo ideal es que cada piscina realice controles diarios y conserve registros de cloración y limpieza”, detalló un especialista de la Geresa.
Además, el uso inadecuado de productos químicos representa otro riesgo. En varias inspecciones se detectó que los administradores almacenaban cloro y ácidos sin medidas de seguridad, exponiendo tanto al personal como a los usuarios.
RECOMENDACIONES
Mientras se realizan las inspecciones, las autoridades recomendaron a la población verificar que las piscinas cuenten con el cartel de “Piscina Saludable” emitido por la Geresa antes de ingresar. También sugirieron observar que el agua esté en movimiento, que no presente turbidez ni acumulación de residuos y que los encargados realicen controles visibles de limpieza.
“Los usuarios también pueden contribuir denunciando ante las municipalidades o la Geresa los establecimientos que funcionen sin las condiciones adecuadas. La prevención no solo depende del Estado, sino también de la responsabilidad ciudadana”, añadió el funcionario de Salud Ambiental.
