La movilidad como derecho: por el tránsito de Arequipa exige transformación estratégica

Por: Paul Rodríguez Guillén – Profesor del Departamento de Ingeniería Civil de la UCSP.

Arequipa se encuentra en una emergencia de movilidad urbana, donde la congestión y el desorden vial han dejado de ser una simple molestia para convertirse en un problema estructural que vulnera derechos fundamentales, como el acceso al tiempo libre, la salud física y mental, y la equidad en el uso del espacio público.

Como ingeniero civil –con más de 25 años de experiencia en diseño de infraestructura y planificación urbana– sostengo que la ciudad necesita una transformación estratégica en la gestión del tránsito para recuperar su movilidad, dignidad ciudadana y visión de futuro. La movilidad urbana no debe ser un privilegio ni una fuente de sufrimiento cotidiano, sino un derecho garantizado por una ciudad que planifica con inteligencia, equidad y visión.

El problema no es solo técnico, sino profundamente humano: es un síntoma de desarticulación institucional y falta de visión estratégica. Es la frustración de enfrentarse a un sistema de movilidad ineficiente, donde trayectos que deberían durar 15 minutos toman más de una hora, afectando la calidad de vida de los ciudadanos.

Esta realidad, presente en las conversaciones familiares y la cultura popular, evidencia una carencia de planificación integral desde el inicio. La consecuencia es directa: el tránsito desordenado vulnera la seguridad vial y limita el desarrollo urbano sostenible.

Para pasar del paradigma de la resignación al de la acción colectiva, es imperativo abordar el desafío con un enfoque interdisciplinario. Mi experiencia académica y consultiva me ha permitido confirmar la viabilidad de soluciones contextualizadas.

Recuerdo una ocasión en la que un estudiante, a través de una simulación, mostró cómo una simple sincronización semafórica podía reducir el tiempo de espera en una intersección crítica en más del 40 %. Esto demuestra que el conocimiento técnico debe estar al servicio del bienestar ciudadano.

La solución pasa por la gestión estratégica y la integración de tecnologías emergentes como GIS y GNSS en el diagnóstico y la mejora de sistemas urbanos. Las propuestas concretas deben basarse en modelos de intersecciones según el HCM2016, y comparaciones con ciudades que ya han transformado su movilidad.

La crítica que planteo a la sociedad busca generar conciencia y catalizar cambios reales. Es una responsabilidad aportar desde el conocimiento técnico para dignificar la experiencia urbana. El diseño urbano debe priorizar la inclusión, la accesibilidad y la participación ciudadana, asegurando que la movilidad sea una garantía de bienestar. Solo así, al planificar con inteligencia y equidad, Arequipa fortalecerá su tejido social y promoverá el desarrollo integral de la persona humana.

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