Nuevo mando en el Ala Aérea N.° 3: la Fuerza Aérea renueva liderazgo en el sur

Mayor general FAP Luis Emilio Cortijo Rosell es nuevo comandante general del Ala Aérea N.° 3.

En una ceremonia sobria pero cargada de simbolismo militar, la Fuerza Aérea del Perú (FAP) oficializó el relevo en uno de sus principales comandos operativos del país. El mayor general FAP Luis Emilio Cortijo Rosell fue reconocido como nuevo comandante general del Ala Aérea N.° 3, unidad estratégica que tiene bajo su responsabilidad la Región Sur, una de las zonas más sensibles para la defensa aérea nacional.

El acto se realizó en la plaza principal del Ala Aérea N.° 3, en Arequipa, y fue presidido por el teniente general FAP Gregorio Mendiola Lomparte, comandante de Operaciones de la FAP, quien tuvo a su cargo el reconocimiento formal del nuevo jefe militar. La ceremonia congregó a autoridades castrenses, representantes civiles, comandantes de las unidades aéreas del sur, así como a oficiales, técnicos, suboficiales y personal civil de la institución.

El momento central fue la lectura de la Resolución Suprema que dispone el nombramiento de Cortijo Rosell, documento que marca el inicio formal de su gestión. Luego vino la fórmula de estilo: el reconocimiento público, el saludo de rigor y las felicitaciones de los asistentes. Más allá del protocolo, el acto simbolizó la continuidad del mando en una institución donde los relevos no son solo administrativos, sino estratégicos.

El nuevo comandante del Ala Aérea N.° 3 no es un nombre desconocido en la Fuerza Aérea. Piloto de caza de formación, Cortijo Rosell ha desarrollado una carrera que lo llevó a ocupar diversos cargos de responsabilidad en distintas unidades del país, experiencia que el Alto Mando consideró clave para asumir el control del comando aéreo del sur. Su hoja de servicios está respaldada por una serie de condecoraciones que reflejan una trayectoria prolongada y reconocida dentro de la institución.

Entre ellas figuran la Medalla al Mérito MAG FAP Armando Revoredo Iglesias en el grado de Gran Oficial, la Cruz Peruana al Mérito Aeronáutico en sus distintos niveles —desde Caballero hasta Gran Oficial— por 20, 25 y 30 años de servicios, así como el Ala de Oro por Esfuerzo Intelectual. Más que una enumeración ceremonial, estas distinciones dan cuenta de un perfil que combina experiencia operativa, permanencia institucional y formación profesional.

Durante la ceremonia se subrayó que el cambio de mando no implica un quiebre, sino una transición orientada a sostener los proyectos estratégicos en marcha. La modernización operativa, el fortalecimiento de la defensa aérea y el apoyo permanente a la seguridad y al desarrollo de la Región Sur fueron señalados como ejes centrales de esta nueva etapa. En un contexto regional marcado por riesgos naturales, desafíos logísticos y una creciente demanda de apoyo aéreo, el rol del Ala Aérea N.° 3 resulta decisivo.

En sus primeras palabras como comandante general, Cortijo Rosell agradeció la confianza del Alto Mando y asumió el liderazgo de lo que definió como la “Región de Hierro”, una denominación que alude tanto a la fortaleza estratégica del sur como a su importancia geopolítica. Sin discursos grandilocuentes, dejó en claro que su gestión buscará consolidar lo avanzado y proyectar nuevas iniciativas que refuercen la capacidad operativa de la Fuerza Aérea en esta parte del país.

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