Represas de Arequipa no superan el 50 % de su capacidad pese a lluvias
Represas al 50% de su capacidad.
A pesar de las lluvias registradas en las últimas semanas, las represas que abastecen de agua a Arequipa continúan con niveles de almacenamiento por debajo del 50 % de su capacidad total. El informe actualizado al 16 de enero de 2026 por la Gerencia de Gestión de Recursos Hídricos del Proyecto Especial Majes Siguas (Autodema) advierte que los embalses se encuentran aún lejos de alcanzar los volúmenes esperados para esta temporada.
En el sistema hidráulico Chili, que abastece principalmente a la ciudad de Arequipa, el nivel global de almacenamiento alcanza solo un 47.54 %, con un volumen de 187.01 millones de metros cúbicos (MMC). Esta cifra es inferior al promedio registrado en los últimos cinco años, lo que refleja una menor recarga hídrica pese a las precipitaciones, informó el gerente de Autodema, Duberly Otazú.
Pillones se encuentra al 62.96 %, Aguada Blanca al 83.75 %, mientras que El Frayle —una de las más importantes— registra apenas un 44.47 %, equivalente a 119.02 MMC de su volumen útil. En tanto, Pañe alcanza un 40.86 %, Bamputañe un 53 %, Dique Los Españoles un 24.27 % y Chalhuanca se mantiene con un preocupante 6.32 %, agregó.
En el sistema hidráulico Colca, la situación es más crítica. La represa Condoroma, que es clave para el riego agrícola en el valle del Colca y para el sistema Majes, solo cuenta con 69.57 MMC, lo que representa un 26.86 % de su capacidad total de 259 MMC.
La represa San José de Uzuña, por su parte, muestra un comportamiento más favorable, con 6.57 MMC almacenados, equivalente al 69.17 % de su capacidad total, siendo una de las pocas infraestructuras con niveles adecuados al inicio del año hidrológico.
Las autoridades del sector hídrico señalaron que, si bien las lluvias han aumentado en intensidad durante los últimos días, su distribución ha sido irregular y concentrada en cortos periodos, lo que limita la capacidad de recarga de los embalses.
Ante este escenario, se evalúa reforzar las medidas de control, almacenamiento y distribución del recurso hídrico, especialmente en los sectores agrícola y urbano, con el fin de evitar restricciones durante el primer semestre del año, resaltó Otazú.
La situación de las represas es un recordatorio de la vulnerabilidad hídrica de Arequipa y la necesidad de fortalecer la gestión de cuencas y la infraestructura de almacenamiento para enfrentar los efectos del cambio climático.
