Torrentera de avenida Los Incas es un riesgo en lluvias por falta de limpieza

Por Jorge Turpo R. Foto: Jorge Esquivel

Torrentera Los Incas requiere inmediata limpieza. La Contraloría advierte que la torrentera presenta acumulación de residuos, colmatación del cauce y muros socavados. El informe alerta que la falta de limpieza y mantenimiento puede generar daños a viviendas, vías y poner en peligro a la población.

SE REQUIEREN TRABAJOS URGENTES

La torrentera que cruza la avenida Los Incas, uno de los principales ejes viales del Cercado de Arequipa, se ha convertido en un serio riesgo ante la temporada de lluvias debido a la falta de limpieza, mantenimiento y control.

Así lo advierte un reciente informe de la Contraloría General de la República, que halló colmatación del cauce, acumulación de residuos sólidos, socavamiento de muros de contención y deformaciones estructurales en varios tramos de la quebrada Mariano Melgar, en el Cercado.

La visita de control, realizada esta semana, comprendió el tramo que va desde la intersección de la avenida Los Incas con la avenida Andrés Avelino Cáceres hasta el cruce con la avenida Jesús.

En este recorrido, la comisión de control identificó una situación adversa que requiere acciones inmediatas, ya que podría ocasionar graves afectaciones a la vida, la salud y la integridad física de los vecinos, así como daños a la propiedad pública y privada, en caso de lluvias intensas.

Uno de los hallazgos más preocupantes es la acumulación de residuos sólidos y maleza en la entrada de un puente de concreto ubicado en la intersección de las avenidas Los Incas y Andrés Avelino Cáceres.

Estos desechos, alojados también en una estructura metálica que sostiene una tubería de gran diámetro, reducen la capacidad hidráulica del cauce y pueden provocar un represamiento del agua, aumentando el riesgo de desbordes durante precipitaciones intensas.

La Contraloría también constató la presencia de maleza, pastizales y residuos sólidos dispersos dentro del cauce, en el tramo previo al puente del terminal terrestre. Esta colmatación, lejos de ser un problema menor, disminuye de manera significativa la capacidad de conducción de la torrentera, justo en una ciudad donde las lluvias estacionales suelen activar quebradas con gran fuerza.

A lo largo del margen izquierdo del cauce, colindante con la avenida Los Incas, se identificaron tramos de muros de contención de concreto con socavación activa. En algunos sectores, los cimientos de estos muros están parcialmente expuestos, apoyados directamente sobre el terreno natural sin protección, lo que debilita la estructura y eleva el riesgo de colapso ante el incremento del caudal.

El informe revela además una situación particularmente grave: el vertimiento directo de aguas negras a la torrentera en al menos dos puntos, a la altura de la intersección de la avenida Los Incas con la calle Edilberto Zegarra Ballón.

Este hecho no solo representa un riesgo ambiental y sanitario, sino que también contribuye a la degradación del cauce y a la obstrucción del flujo de agua.

La acumulación de residuos sólidos es recurrente en otros sectores críticos, como el cruce con la avenida Vidaurrazaga, donde se hallaron incluso restos peligrosos, entre ellos llantas, tanto aguas arriba como aguas abajo de la torrentera. Estas obstrucciones incrementan el riesgo de que el agua se desborde y afecte zonas urbanas densamente pobladas.

Otro hallazgo alarmante se ubica a la altura de la universidad particular Continental, donde se detectó un tramo de aproximadamente 80 metros rellenado con material suelto y escombros, sin ningún tratamiento de estabilidad del talud. Este relleno ha reducido el ancho original del cauce de unos 11,4 metros a apenas 7 metros, disminuyendo la sección hidráulica y aumentando la probabilidad de desbordes.

En ese mismo sector, la Contraloría identificó un tramo de cerca de 70 metros con inclinación y signos de deformación estructural en los muros de contención, lo que sugiere asentamientos diferenciales o fallas en el soporte del terreno. En un escenario de lluvias intensas, estas debilidades podrían derivar en un colapso parcial de la infraestructura.

Pese a que funcionarios municipales señalaron que en diciembre de 2025 se realizaron trabajos de limpieza y descolmatación, la inspección evidenció que la torrentera nuevamente presenta acumulación de residuos, vegetación agreste y material de desmonte, lo que pone en duda la eficacia y sostenibilidad de estas intervenciones.

La Contraloría ha solicitado adoptar acciones preventivas y correctivas inmediatas e informar, en un plazo máximo de dos días hábiles, las medidas adoptadas. La advertencia es clara: si no se actúa con urgencia, la torrentera de la avenida Los Incas podría convertirse en un grave foco de desastre durante la temporada de lluvias, con consecuencias que, una vez más, pagarían los ciudadanos.

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