El pago al agua: un ritual ancestral que se mantiene vivo en Valle del Colca
Por Pablo Rojas H.
La ceremonia en el distrito de Yanque en la provincia de Caylloma honra a la “Mama Yaku” y busca atraer lluvias para garantizar agua potable y temporada agrícola en la zona alta de Arequipa.
SOLO LAS MUJERES INGRESAN A LA CUEVA DONDE BROTA EL AGUA
El tradicional Pago al Agua, una ceremonia ancestral practicada desde tiempos preincas, continúa vigente en las zonas altas del Perú y se mantiene con fuerza en la provincia de Caylloma, en Arequipa, donde comunidades del Valle del Colca realizan ofrendas a la Mama Yaku como símbolo de respeto y agradecimiento por el recurso hídrico.
La actividad se desarrolló en el distrito de Yanque, ubicado a unas tres horas de la ciudad de Arequipa, donde pobladores participaron en un ritual que busca invocar la llegada de lluvias ante una sequía, situación que afecta la producción agrícola y el abastecimiento de agua para consumo humano en el Valle del Colca.
Según explicó Sócrates García Suárez, representante de la familia alferada de este año, la ceremonia forma parte de una festividad anual que se realiza para pedir el retorno de las precipitaciones, las cuales —según tradición— deberían haber iniciado alrededor del 25 de diciembre, aunque actualmente se han retrasado debido al cambio climático.

El ritual consiste en una peregrinación hacia el lugar donde nace el agua que abastece al distrito, conocido como Umajala, un manantial ubicado entre los 3800 y 4000 metros de altitud, desde donde brota el recurso que luego se distribuye hacia diferentes sectores del valle.
Para llegar hasta el punto sagrado, los pobladores se trasladan primero en camionetas 4×4 por aproximadamente dos horas y luego caminan cerca de media hora hasta el manantial, donde se realizan rezos y ofrendas como parte del ceremonial que se ha transmitido de generación en generación.
Uno de los aspectos más característicos de esta tradición es que solo las mujeres ingresan a la cueva donde brota el agua, siguiendo una costumbre ancestral. “Las mujeres con cargo entran vestidas de negro y con ojotas, así nos lo dejaron nuestros ancestros”, relató García Suárez.
En el interior del manantial, las mujeres depositan ofrendas como símbolo de agradecimiento, pidiendo que el agua continúe fluyendo y que las lluvias retornen para asegurar la campaña agrícola del Valle del Colca, donde la ganadería y el cultivo dependen directamente del clima.
Virginia García Suárez, integrante de la familia organizadora, precisó que el lugar es conocido como “Mama Umajala”, donde el agua brota desde una roca subterránea y se divide en dos direcciones: una parte abastece a Yanque y la otra se dirige hacia Achoma.
Además, destacó que la ceremonia integra elementos de la tradición andina con prácticas religiosas actuales. “Los varones primero ingresan a sahumar la vara y luego entran las mujeres. También se respeta al Divino Niño, es parte de nuestra costumbre”, explicó.

El Pago al Agua no solo se realiza en Yanque, sino también en otros sectores del distrito como Anansaya y Urinsaya, donde existen distintos manantiales cerca de los nevados de Huarancante y Mismi, cuyos pobladores también efectúan el mismo ritual con diferentes familias responsables cada año.
Tras culminar las ofrendas en Umajala, los participantes retornan al pueblo y realizan un recorrido ceremonial por la plaza principal de Yanque, en un pasacalle acompañado de música, vestimenta tradicional y bebidas típicas como la reconocida chicha de Yanque.
Maribel Suyco, pobladora del distrito, señaló que esta actividad es un acto de fe y gratitud. “Es un pago a la Pachamama por el agua que tenemos. Las mujeres entran de negro a realizar el ritual, es una costumbre que hacemos todos los años”, expresó.
La población resaltó que el manantial de Umajala es vital para el distrito, ya que abastece el sistema de agua potable para gran parte del pueblo, por lo que su conservación y respeto se consideran fundamentales para la supervivencia de la comunidad.
Los pobladores indicaron que esta tradición no se limita a inicios de años, pues también existe otro ritual para agosto, conocido como “descargo de sequía”, que incluye la limpieza de acequias y un compartir mayor con toda la población.
Asimismo, durante la ceremonia se destacó el papel de la chicha tradicional, elaborada a base de cebada y maíz, fermentada de manera natural, bebida considerada parte esencial de las costumbres del distrito y utilizada en eventos comunales como bautizos, aniversarios y festividades.

El Pago al Agua, pese al paso del tiempo y la modernidad, sigue representando un símbolo de identidad cultural y espiritual para las comunidades del Colca, reafirmando la relación ancestral entre el hombre andino y la naturaleza, en un contexto donde la sequía y el cambio climático ponen en riesgo los recursos del valle.
Finalmente, los pobladores remarcaron que mantener viva esta ceremonia no solo es un acto de tradición, sino también una forma de defensa cultural frente a los cambios ambientales, con la esperanza de que las lluvias retornen y garanticen el agua para el consumo y la agricultura durante todo el año en la provincia de Caylloma.
