Grifos podrían quedarse desabastecidos de GLP por huaicos en la Panamericana
Por Jorge Turpo R.
Los grifos tendrían reservas solo para 42 a 72 horas si no se restablece el tránsito de cisternas. El Gobierno declaró en emergencia el suministro de gas natural y priorizará el consumo residencial.
EMERGENCIA POR LLUVIAS
La caída de huaicos en diversos tramos de la carretera Panamericana Sur, en la región Ica, encendió las alertas en el sur del país. La interrupción del tránsito de camiones cisterna que transportan combustibles ha puesto en riesgo el abastecimiento de gas licuado de petróleo (GLP) en Arequipa, una situación que podría sentirse con fuerza en los próximos días si no se restablece la circulación vehicular.
La preocupación principal se concentra en los grifos de la ciudad, donde el GLP es uno de los combustibles más demandados, sobre todo por el sector del transporte.
Taxistas y conductores de servicio público lo prefieren por su menor costo frente a la gasolina, lo que les permite obtener mayores márgenes de ganancia.
Sin embargo, ese beneficio económico podría verse amenazado si los bloqueos continúan y los camiones cisterna no logran llegar a su destino.
El presidente de la Asociación de Grifos de Arequipa, Magno Salas, advirtió que, por ahora, los establecimientos cuentan con reservas que alcanzarían entre 42 y 72 horas.
No obstante, precisó que el panorama podría cambiar rápidamente si persisten los huaicos o derrumbes en zonas críticas como Ocucaje, uno de los puntos más afectados por los deslizamientos de lodo y piedras.
“Si no se restablece el tránsito, las cisternas no podrán ingresar y se producirá un desabastecimiento”, alertó.
La situación no es inédita. En años anteriores, durante protestas sociales que bloquearon la Panamericana Sur, Arequipa y otras regiones del sur experimentaron escasez de GLP, generando largas colas en los grifos y un incremento progresivo de precios.
Esta vez, el origen del problema es climático: las intensas lluvias han provocado huaicos que han cortado la principal vía de conexión con Lima y el norte del país, por donde llega buena parte del combustible.
Pese al riesgo latente, hasta el momento no se ha registrado especulación en los precios del GLP en los grifos arequipeños. La experiencia indica que, conforme se agrava el desabastecimiento, el mercado tiende a reaccionar con alzas en el costo del combustible. De prolongarse la emergencia, el impacto económico recaería principalmente en los conductores que dependen del GLP para trabajar diariamente.
EMERGENCIA
La gravedad del escenario llevó al Gobierno a oficializar la declaratoria de emergencia en el suministro de gas natural del sistema de distribución de la concesión Sur Oeste, que abastece a Arequipa, Moquegua y Tacna.
La medida se adoptó tras confirmarse que varios tramos de la Panamericana Sur quedaron bloqueados por huaicos, lo que impide el traslado normal del Gas Natural Licuado (GNL) hacia estas regiones.
Según el comunicado oficial, los deslizamientos han afectado directamente la logística de transporte de combustible, poniendo en riesgo la continuidad del servicio público de gas natural.
Por ello, el Ministerio de Energía y Minas dispuso que la emergencia rija desde el 22 de febrero y se mantenga hasta que se normalice el tránsito en las vías afectadas por los fenómenos climáticos.
El objetivo de la declaratoria es asegurar que el suministro no colapse mientras duren las restricciones en el transporte. En esa línea, Petroperú informó que viene ejecutando acciones para mantener el abastecimiento y evitar interrupciones mayores en el servicio. La empresa estatal priorizará el suministro a los usuarios residenciales y comerciales, considerados parte de un servicio público esencial.
Esta decisión implica que, de ser necesario, podrían aplicarse recortes temporales en el suministro a clientes industriales, con el fin de garantizar que los hogares y pequeños negocios no se queden sin gas.
La aplicación de estas medidas dependerá de la evolución de la emergencia y de la rapidez con la que se restablezca el tránsito en los tramos afectados por los huaicos.
Mientras tanto, las autoridades continúan monitoreando de manera permanente el estado de la Panamericana Sur. El restablecimiento del flujo vehicular es clave para normalizar el transporte de Gas Natural Licuado y, con ello, evitar que el desabastecimiento de GLP se convierta en una crisis mayor en el sur del país.
Por ahora, el abastecimiento en Arequipa se mantiene, pero el margen es limitado. Si las lluvias persisten y los huaicos continúan bloqueando la carretera, los grifos podrían enfrentar en cuestión de días un escenario de escasez que afectaría tanto al transporte urbano como a miles de familias que dependen de este combustible.

La emergencia, más que un problema energético, se perfila como una nueva prueba de la vulnerabilidad logística del sur frente a los desastres naturales.
