Lluvias disparan precios de alimentos básicos en los mercados
Las lluvias que golpean el interior del país comienzan a sentirse con fuerza en los bolsillos de los consumidores limeños. En distintos mercados de la capital, el precio de la arveja ha registrado un incremento sin precedentes: pasó de S/ 6 a S/ 16 por kilo en el distrito de Breña, según un recorrido realizado en el Mercado Chakra Colorada.
Comerciantes explican que el alza se debe principalmente a los problemas de transporte y al deterioro de los cultivos ocasionados por las intensas precipitaciones en regiones productoras del centro y sur del país.
“La arveja está llegando mojada y en mal estado; cuesta más seleccionar lo que se puede vender”, señaló Luis Rivera, comerciante del mencionado centro de abasto.
Rivera agregó que la situación ha reducido drásticamente las ventas. “Antes costaba seis o siete soles y la gente compraba hasta 20 kilos. Ahora que está a 16, solo llevan cinco. Ya no quieren pagar tanto”, lamentó. El incremento no solo afecta a los consumidores, sino también a los vendedores, que asumen pérdidas por la merma y el deterioro del producto.
La arveja no es el único alimento afectado. La papa, proveniente principalmente del Valle del Mantaro, también ha sufrido un incremento y se vende actualmente a S/ 2.50 el kilo, cuando antes costaba S/ 1.80. Los comerciantes aseguran que buena parte de la carga llega húmeda o cubierta de barro, lo que obliga a descartar hasta la mitad del producto. “Botamos casi la mitad porque se pudre”, explicó uno de los vendedores.
Asimismo, el limón, traído desde el norte del país, se ha encarecido hasta S/ 4.50 por kilo, un sol más que su precio habitual de entre S/ 2.50 y S/ 3.00. Las intensas lluvias en zonas de producción como Piura y Tumbes complican el transporte y han reducido la oferta en los mercados mayoristas.
Entre los pocos productos que mantienen precios estables destaca la zanahoria, que se ofrece a S/ 1.50 por kilo, convirtiéndose en una opción más accesible para las familias.
Los comerciantes confían en que la estabilización del clima permitirá la recuperación de las rutas de abastecimiento y la normalización de los precios. Mientras tanto, el impacto de las lluvias sigue encareciendo la canasta básica y afectando el consumo de los hogares más vulnerables.
