SCHIELE, GENIO DEL EXPRESIONISMO
Por Julio Lopera Quintanilla. (*)
Egon Schiele, genial pintor y grabador, es la más alta figura del Expresionismo Austriaco, creó una obra que penetró profundamente en la sexualidad y en la psique humana para desnudarla logrando refundar el Expresionismo con una pintura personal cuyos protagonistas son la angustia y la emoción.

Schiele, nació la madrugada el 12 de junio de 1890 en Tulln an der Donau, Austria. Fueron sus padres el alemán Adolf Eugen Schiele que trabajaba como jefe de la estación ferroviaria de la ciudad y su madre Marie Schiele, natural de Krumau, Bohemia.
En las creaciones de su infancia, los trenes son los grandes protagonistas. Sus pinturas parecen emerger de una sucesión de imágenes que son observadas desde las ventanillas de un tren.
En 1905, el padre de Egon enfermó gravemente y falleció, en estas difíciles circunstancias, su madre lo envió a la casa de su tío Leopold Czihaczek para que se haga cargo de la tutoría y manutención del joven que ya había manifestado su intención de dedicarse al arte; Leopold intentó reiteradamente convencer al muchacho que se dedicara a los ferrocarriles, pero, este ya tenía en su corazón la llama de la inspiración artística. Egon ingresó en 1906 a la Academia de Bellas Artes de Viena para estudiar dibujo y diseño. Ese mismo año pintó su obra “Vista de un melón desde el aula de dibujo” y cultivar el retrato.
En 1907, Egon sintiéndose ahogado por el excesivo academicismo de la institución donde estudiaba, abandonó la Academia y fundó con algunos compañeros el Grupo del Nuevo Arte, conoció a Gustav Klimt, quien influyó en su obra plástica, este lo incorporó a la comunidad artística Sucesión Vienesa que era presidida por el mismo. Klimt, además presentó al debutante a varios mecenas que lo apoyaron económicamente. Ese año pintó varios retratos de su tío Leopold Czihaczek.
En 1908, Schiele ofreció su primera exposición individual en el atelier Wierner Werkstatte. La propuesta, fue “La Obra Total” que abarca diversos campos del arte y de modo especial la misma vida del artista. En dichas circunstancias, el pincel de Egon viró al Expresionismo representado el desnudo con una rígida expresión figurativa que comunica significados diversos. Ese mismo año, pintó “Retrato de Gerty Schilele”, su hermana.
En 1910, con su amigo Erwin Orsen, alquiló un estudio en Krumau donde realizó autorretratos y varios retratos de su colega que era un pintor que tenía cierta trayectoria.
En 1911, conoció en Viena a Valerie Neuzil una joven de 17 años que se convirtió en su modelo y su mujer. Pero, poco tiempo después, tuvieron que marchar de la ciudad porque el pintor fue acusado de pintar jovencitas y niños desnudos en posiciones obscenas, estas acusaciones lo llevaron a sufrir tres semanas de prisión preventiva y luego una sentencia de tres días de cárcel.
En 1912, pintó “Autorretrato con planta de linterna china”, “Los ermitaños” y “Retrato de Wally” con los que su estilo expresionista va adquiriendo mayor madurez.
Tiempo después, volvió a Viena para instalar su nuevo atelier para participar en diversas exposiciones internacionales que lo llevaron luego a Budapest, Múnich, Colonia donde conoció a grandes coleccionistas que sabedores de la brillantez de su talento adquirieron varias obras suyas.
En 1913, ingresó en la Liga de Artistas Austriacos que le permitieron participar en más exposiciones en Viena, Stuttgart y Berlín. En dicha ciudad el editor de la revista Die Aktion publicó un especial íntegramente dedicado a la obra completa del gran artista austriaco. Ese mismo año, ejecutó “Fighter” y “Mujer en medias negras”.

El 17 de julio de 1915 se casó en los días de la Primera Guerra Mundial con Edith Harms, una bella joven de clase burguesa. Por el hecho que en su condición de artista renombrado formaba parte de la elite intelectual no fue enviado al frente de batalla, pero sí tuvo que marchar a la ciudad de Praga para prestar servicios de carácter administrativo. Ese mismo año, pintó “La muchacha y la muerte” y también “Retrato de Edith Schiele”.
En 1917, pintó “El abrazo”, “Cuatro árboles”, “Mujer reclinada” y “Niña arrodillada descansando sobre ambos codos” que serían las obras de su vida que antecedieron a las últimas, las de 1918.
En 1918, tuvo una participación exitosísima en la Cuadragésima Novena Edición de la Exposición de la Sucesión de Viena, en dicho evento, vendió la gran mayoría de sus cuadros. Ese mismo año el gran Schiele ejecutó sus obras “La Familia” y “La esposa del artista sentada”, asimismo presentó sus piezas en Zurich, Praga y Dresde.
Durante la pandemia de gripe que asoló Europa en 1918, Edith, embarazada de seis meses, falleció el 28 de octubre. Contagiado de la enfermedad el gran maestro de la Pintura Universal murió el 31 de octubre de 1918.
La obra de Egon Schiele, nos ofrece una genial obra que comenzó con un estilo academicista y culminó con un estilo singular que hizo posible la redefinición de la figura del ser humano. En su obra está presente la introspección psicológica, los paisajes melancólicos y el erotismo.
Armin Friedemann al referirse a la obra de Schiele escribió: “Es el único artista capaz de unir el eros y el tánatos de una manera expresiva que evidencia una sórdida exploración introspectiva. Su obra, en un contexto genera, refleja un enorme interés”.
¡Viva Egon Schiele quien es una de las más altas cumbres del Expresionismo Alemán!
