Conflicto en Medio Oriente: impacto global del petróleo y riesgos para Perú

La escalada del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán, tras la muerte del ayatolá Alí Jamenei, ha sacudido los mercados internacionales y encendido las alarmas sobre su efecto en la economía global. Los precios del petróleo se dispararon más de 10 %, con analistas advirtiendo que podrían superar los US$ 100 por barril, generando nuevas presiones inflacionarias en todo el mundo, incluido el Perú.

Para Luis Miguel Castilla, director ejecutivo de Videnza Instituto, el escenario es claro: “Un shock petrolero sostenido elevará la inflación y endurecerá las condiciones financieras globales”. El economista recordó que el Fondo Monetario Internacional proyectó un crecimiento mundial de 3,3 % para 2026, pero este podría reducirse si los precios del crudo se mantienen altos.

En cuanto a las divisas, Castilla explicó que la volatilidad puede provocar movimientos mixtos en el dólar estadounidense: “Podría debilitarse por mayores riesgos fiscales, pero también fortalecerse como refugio seguro”. El oro y el franco suizo, agregó, volverán a atraer a los inversionistas.

El analista Robin Brooks, de la Brookings Institution, prevé que las monedas de países exportadores de materias primas —como Brasil— podrían fortalecerse, mientras que las economías importadoras, como Perú, sentirán mayor presión cambiaria.

En el ámbito local, Castilla advierte que “al ser Perú un importador neto de combustibles, el incremento del petróleo podría reflejarse en mayores precios de gasolinas y transporte, generando inflación indirecta”. No obstante, recordó que el país dispone de mecanismos de contención como el Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles y reservas sólidas del Banco Central de Reserva del Perú, que permitirían suavizar el impacto.

Por su parte, Víctor Fuentes, del Instituto Peruano de Economía, resaltó la necesidad de aprovechar los recursos energéticos nacionales ante escenarios de alta volatilidad. “Es momento de reflexionar sobre el uso estratégico del gas y las energías no renovables que posee el país”, subrayó.

El riesgo más severo, advierten los analistas, sería el cierre del Estrecho de Ormuz, por donde transita el 20 % del crudo mundial. Una interrupción en ese punto crítico podría paralizar el transporte energético global, elevar los costos de seguros marítimos y aumentar los precios de los combustibles en todo el planeta.

Mientras los mercados abren este lunes con alta volatilidad, la consigna es clara: el conflicto en Medio Oriente no solo es militar, sino también económico, y sus efectos podrían sentirse pronto en el bolsillo de los peruanos.

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