Consumo de bienes o aprovechamiento de recursos
REFLEXIONES

Velarde
En el plano ambiental, podemos entender que dicha acción conlleva utilizar los bienes que nos brinda el planeta, sea para consumir directamente o luego de un procesamiento, para satisfacer alguna necesidad o deseo.
El hombre requiere consumir aquellos bienes que nos brinda el planeta. Podríamos decir (i) que estamos frente a un derecho que permite el disfrute de otros; y, (ii) que como todo derecho conlleva también obligaciones.
Ahora, el mal uso de un derecho podría afectar los derechos de otras personas. Esto es, un consumo desproporcionado podría conllevar a que otras personas no puedan satisfacer sus necesidades o deseos. No por nada la DRAE también define el verbo consumir como destruir o extinguir.
En los términos de Barry Commoner, quien estableció sus Cuatro Leyes de la Ecología, “no existe comida de balde”, esto quiere decir que todo bien que se consuma tiene un costo ambiental, entendido como aquellos recursos que se utilizaron para su elaboración.
Al hablar de consumo puede venir a nuestra mente un ciudadano de a pie, que aprovecha los bienes que brinda el planeta, pero ello también puede ser trasladado a un plano corporativo. Así pues, podemos referirnos a la actitud de las empresas en sus líneas de producción.
Quizá ya no es un ‘consumo’ propiamente dicho, sino un aprovechamiento, y ya no hablemos de ‘bienes’, sino de recursos. Lo cierto es que hoy esta conciencia ambientalista se ve traducida en el cambio de producción de las empresas, pasando de una economía lineal a una economía circular, esto es, reaprovechando bienes para la producción de unos nuevos (por ejemplo, confección de ropa o fabricación de zapatillas, etcétera).
Según cifras, en el Perú se generan 8.7 millones de toneladas de residuos al año, de los cuales cerca del 2% logra ser valorizado. Entonces, hoy el uso de materiales reciclados por las empresas resulta algo imperativo. Por algo dentro de las leyes de Barry Commoner encontramos que “todas las cosas han de ir a alguna parte”, esto quiere decir: residuo que nos es reaprovechado permanece con nosotros por mucho tiempo, contribuyendo a que el cambio climático se agudice cada vez más.
Por último, sea que hablemos de consumo de bienes o aprovechamiento de recursos, no olvidemos que el planeta no es un proveedor inagotable de bienes. Y que todos en algún momento llegamos a nuestro límite, lo que conlleva a hablar del Día de la Sobrecapacidad en una siguiente publicación.
