Vladimir Cerrón: «El 57% de indecisos será la lápida del neoliberalismo»
Por: Rocío Velazco C.
Desde la clandestinidad el líder de Perú Libre dialogó con El Pueblo y anunció un plan de «giro de timón» de 100 días que incluye la nacionalización de recursos, el retorno a la Constitución de 1979 y una transformación hacia un Estado Federal. «No vamos por una reivindicación temporal, vamos por el poder», sentenció.
ELECCIONES 2026
Vladimir Cerrón, secretario general de Perú Libre y exgobernador de Junín, ha sacudido el tablero político nacional. En una entrevista concedida al diario El Pueblo, Cerrón no solo reafirma su intención de alcanzar el sillón presidencial, sino que advierte sobre un «golpe electoral súbito» que, según él, se gesta silenciosamente entre la gran masa de ciudadanos que aún no definen su voto.
Para Cerrón, el actual escenario político, marcado por un 57% de indecisos, no es un síntoma de apatía, sino de una desconfianza selectiva e ideológica hacia el sistema. «Esa primera plana puede convertirse en la lápida del neoliberalismo», afirmó, comparando el momento actual con el fenómeno del 2021, donde un sector «antisistema» volcó su apoyo a Perú Libre de manera brutal e inesperada.
LA HOJA DE RUTA DE LOS 100 DÍAS
El líder de Perú Libre fue enfático al señalar que, de llegar al gobierno, no habrá espacio para las medias tintas que, a su juicio, caracterizaron el final de la gestión de Pedro Castillo. Cerrón detalló cinco medidas urgentes que implementaría en sus primeros 100 días, diseñadas para desmantelar lo que denomina la «dictadura del mercado».
La primera medida apunta directamente a la Asamblea Constituyente. Cerrón plantea tres vías: un referéndum directo, la solicitud de facultades legislativas en materia constitucional al Congreso o, en última instancia, el retorno a la Constitución de 1979 invocando su artículo 307.
Como segundo punto, anunció una convocatoria a empresas transnacionales y nacionales para renegociar todos los «contratos ley» que resulten lesivos al Estado, buscando una «rentabilidad razonable» pero con mayores ingresos públicos. A esto le sigue el fortalecimiento de INDECOPI para combatir los oligopolios y monopolios que, según denuncia, tienen «capturados» a los organismos reguladores.
NACIONALIZACIÓN Y SOBERANÍA ENERGÉTICA
Uno de los pilares de su propuesta es la nacionalización de recursos estratégicos. Cerrón puso especial énfasis en tres rubros: la seguridad alimentaria (priorizando el consumo humano de la anchoveta sobre la producción de harina), la soberanía de los corredores aéreos y, fundamentalmente, el gas de Camisea.
Sobre este último, el médico y político lanzó una cifra contundente: «Nos están dejando de pagar anualmente un promedio de 22 000 millones… lo que equivale a haber pagado 11 veces la deuda externa». Según su visión, el Estado debe recuperar el control de la economía para poder ofrecer un futuro real al pueblo, pues considera que actualmente el presidente es un «administrador de la burocracia estatal» que no controla ni a la Fiscalía ni a las Fuerzas Armadas.
ESTADO FEDERAL: FIN DEL «CENTRALISMO PARÁSITO»
Quizás la propuesta más disruptiva de Cerrón es la transformación del Perú en un Estado Federado. El líder de la izquierda propone transitar de una descentralización vertical a una donde las regiones manejen su propia economía sin someterse a los «designios de Lima».
Su modelo fiscal es radical: las empresas deben tributar en la región donde operan. «Todas deben tributar en Arequipa, por ejemplo, y Arequipa debe devengar al gobierno central el 30%», explicó. Bajo este esquema, conflictos mineros como el de Tía María no se resolverían en la capital con represión, sino mediante referéndums regionales. Además, calificó a la gestión del gobernador regional Juan Manuel Guillén, «como ejemplo y una de las mejores».
Cerrón aboga por eliminar la duplicidad de funciones, desapareciendo entidades como Provías Descentralizado, PRONIED o el PRONIS, para entregar esos presupuestos y responsabilidades directamente a los gobiernos regionales. «Que aprendan a gobernarse, que aprendan a caerse… ese paternalismo hay que quitarlo definitivamente», sentenció. Incluso propuso que las regiones puedan abrir sus propias cajas regionales para competir con la banca privada.
LA PUGNA INTERNA Y LA TRAICIÓN DE CASTILLO
Al ser consultado sobre las garantías de que un nuevo gobierno de Perú Libre no termine en una ruptura similar a la de Pedro Castillo, Cerrón fue autocrítico pero severo. Atribuyó el fracaso del gobierno anterior a «conspiraciones internas y externas», señalando directamente a Castillo por haber firmado decretos que, según él, lo comprometieron con un programa neoliberal ajeno a las promesas de campaña.
«El partido ha sacado lecciones», aseguró Cerrón, revelando que en esta ocasión no irán en alianza con facciones externas (como el magisterio de FENATE) y que solo postularán a militantes exclusivos, sin invitados. También arremetió contra disidentes como Jaime Quito y Alex Paredes, calificando su alejamiento como una «estafa electoral».
DEFENSA Y EFICIENCIA EMPRESARIAL DEL ESTADO
En el ámbito económico, Cerrón defendió la eficiencia del Estado tomando como ejemplo el modelo boliviano. Destacó que Bolivia, al nacionalizar sus pozos e industrializar la urea, está protegida frente a la crisis de fertilizantes que golpea a Chile, Perú y Argentina. Asimismo, utilizó su gestión en Junín para asegurar que la izquierda puede construir hospitales especializados, carreteras sin peajes ni adendas injustificadas. Resaltando que durante su gestión ejecutó obras con el SIMA (Servicios Industriales de la Marina).
Respecto a las Fuerzas Armadas, propuso un cambio de doctrina. Para Cerrón, el ejército actual está diseñado para defender a la burguesía del pueblo. Propone un ejército que garantice la paz y se integre a la producción nacional, eliminando lo que llama la influencia de potencias extranjeras en la formación de las escoltas presidenciales .
«EL PODER ESTÁ EN LA CALLE»
Finalmente, Vladimir Cerrón envió un mensaje a los candidatos que hoy lideran las encuestas (Keiko Fujimori, César Acuña, Rafael López Aliaga), asegurando que están «en picada» y que el pueblo dará un golpe electoral a favor de quien realmente lo represente.
Invocando la figura de Juan Velasco Alvarado y los consejos de Fidel Castro a Hugo Chávez, Cerrón cerró la entrevista advirtiendo que «en la calle está el poder». «El candidato que pierde contacto con el pueblo ya está marcando distancia de un gobierno alejado del pueblo», concluyó, dejando claro que su estrategia, incluso desde la sombra, es la movilización y la resistencia frente a lo que denomina una «dictadura judicial» que busca sacarlo de carrera.
Con este discurso, Vladimir Cerrón reafirma que Perú Libre no ha renunciado a su programa máximo, posicionándose nuevamente como la opción de ruptura radical en un país donde la incertidumbre parece ser la única constante.
Vladimir Cerrón cuestiona impedimento para participar en debate de hoy, critica que la virtualidad sí se usa para otros fines y denuncia exclusión.
