Niño de 3 años queda grave tras ingerir veneno en Paucarpata
Un niño de 3 años se encuentra internado en el Hospital Regional Honorio Delgado Espinoza con pronóstico reservado, luego de sufrir una intoxicación severa tras ingerir accidentalmente veneno para moscas en una vivienda del distrito de Paucarpata. El caso ha generado preocupación por la gravedad de su estado de salud y por la situación de vulnerabilidad en la que se encontraba el menor.
De acuerdo con el relato de la familia que actualmente está a cargo de su cuidado, el hecho ocurrió la mañana del miércoles 25 de marzo, cuando el pequeño habría tomado por error un envase con la sustancia tóxica. Minutos después se acercó a la cocina para decir que le dolía el estómago y, poco después, se desvaneció frente a sus cuidadores.
Ante la emergencia, el menor fue trasladado inicialmente al centro de salud Pedro P. Díaz. Sin embargo, por la gravedad del cuadro, el personal médico dispuso su referencia inmediata al Hospital Honorio Delgado, donde permanece bajo observación especializada. Los médicos diagnosticaron una intoxicación severa y mantienen un monitoreo permanente de su evolución.
La situación del niño también expone un drama social. Según la versión brindada por los cuidadores, el menor y su madre, ambos de nacionalidad colombiana, llegaron a Arequipa hace aproximadamente dos años y fueron acogidos en una vivienda de Paucarpata debido a sus limitaciones económicas. Desde entonces, la familia anfitriona asumió parte importante de su protección cotidiana.
Según el testimonio de los apoderados, la madre viajó a Chile hace cerca de un año con la promesa de estabilizarse económicamente y luego llevarse a su hijo. No obstante, esa reunificación nunca se concretó. Los cuidadores señalaron que la comunicación se fue haciendo cada vez más esporádica y que la última vez que tuvieron contacto con ella fue hace aproximadamente un mes.
A la emergencia médica se suma un problema adicional: el menor no cuenta con documento de identidad peruano ni afiliación al Seguro Integral de Salud, por lo que la atención y los gastos derivados de su tratamiento vienen siendo cubiertos por la familia que lo acogió. Esta limitación complica aún más la respuesta frente a un caso que requiere atención inmediata y sostenida.
Frente a este escenario, los responsables del niño solicitaron apoyo a las autoridades y al consulado chileno en Arequipa, para ubicar a la madre y definir una salida legal y humanitaria que garantice la protección del menor. Mientras tanto, David continúa luchando por su recuperación en el hospital, en medio de una historia marcada por la precariedad, la ausencia y la urgencia de una respuesta institucional.
