Drones de la Policía podrían aliviar congestión vehicular en Arequipa

Por Jorge Turpo R.

Los drones adquiridos para seguridad podrían utilizarse para monitorear el tránsito en tiempo real y reducir la congestión en Arequipa. La propuesta busca optimizar la respuesta policial en horas punta y orientar a los conductores hacia rutas alternas.

PROPUESTA DEL CORESEC

Arequipa se ha convertido en una ciudad donde el tiempo se pierde sobre ruedas detenidas. Lo que antes era una molestia ocasional hoy es una rutina diaria con bocinas, filas interminables y trayectos que duplican o triplican su duración.

En ese escenario, una herramienta pensada para combatir la delincuencia podría terminar siendo clave para enfrentar otro problema urgente: el caos vehicular.

Se trata de los 12 drones que fueron entregdos a la Policía Nacional.

Aunque fueron comprados en medio de una escalada de inseguridad, estos equipos, que en su mayoría permanecen subutilizados, podrían convertirse en aliados estratégicos para mejorar el tránsito en la ciudad.

El secretario técnico del Comité Regional de Seguridad Ciudadana (CORESEC), José Briones Silva, plantea darles un nuevo enfoque.

Según explica, los drones podrían sobrevolar las zonas más congestionadas en horas punta, entre las 6 y 9 de la mañana, de 1 a 3 de la tarde y de 5 a 7 de la noche, para generar información en tiempo real.

La propuesta es simple, pero potente. Desde el aire, los drones pueden identificar la causa exacta de un embotellamiento como un vehículo malogrado, un accidente o un cruce saturado.

Con esa información, la Policía podría actuar de inmediato, enviando agentes de tránsito a los puntos críticos y, al mismo tiempo, alertando a los conductores para que tomen rutas alternas.

Hoy, la incertidumbre es parte del problema. Muchos conductores quedan atrapados durante 20 o 30 minutos sin saber qué ocurre más adelante.

Esa falta de información agrava la congestión. Un sistema de monitoreo aéreo permitiría anticiparse y tomar decisiones más rápidas.

Los drones cuentan con características que respaldan esta idea. Seis de ellos están diseñados para operar de día y otros seis para operaciones nocturnas.

Pueden alcanzar alturas de hasta 6 mil metros, recorrer distancias de 32 kilómetros y están equipados con cámaras de entre 12 y 20 megapíxeles. Es decir, tienen la capacidad técnica para vigilar amplias zonas de la ciudad con alta precisión.

Sin embargo, hasta ahora su uso ha sido limitado. Mientras las motocicletas y laptops entregadas junto a estos equipos sí están en funcionamiento, los drones permanecen, en gran medida, almacenados. Una inversión que supera los 800 mil soles, dentro de un paquete mayor de apoyo a la Policía, corre el riesgo de quedar desaprovechada.

El contexto obliga a repensar su utilidad. Arequipa es hoy una de las ciudades con mayor congestión vehicular en el mundo.

En Arequipa, un ciudadano promedio pierde hasta 15 días al año atrapado en el tráfico. Son 378 horas que se diluyen entre semáforos interminables, calles colapsadas y transporte público saturado.

El impacto va más allá de la incomodidad. La congestión reduce la productividad, afecta la salud mental y deteriora la calidad de vida. Un trayecto de apenas 30 kilómetros puede tomar hasta dos horas en hora punta. La ciudad, en la práctica, se vuelve más grande de lo que es.

El problema se ha agravado. Las lluvias de las últimas semanas han dejado calles y avenidas dañadas, reduciendo la capacidad vial y generando nuevos puntos de congestión. A ello se suma la falta de personal en la unidad de tránsito de la Policía, que no logra cubrir todos los puntos críticos de la ciudad.

En ese escenario, los drones podrían cumplir una doble función: ampliar la capacidad de vigilancia y optimizar la respuesta operativa. No reemplazan a los agentes, pero sí los potencian. Permiten ver más, llegar antes y actuar mejor.

Secretario técnico del CORESEC, José Briones Silva.

La propuesta ya será puesta en conocimiento del jefe de la Región Policial Arequipa, el general Antonio La Madrid, para evaluar su viabilidad. No se trata de una solución definitiva, pero sí de una herramienta que podría aliviar, al menos parcialmente, el problema.

Porque el tráfico en Arequipa ya no es solo un asunto de movilidad. Es un problema estructural que exige soluciones innovadoras. A veces, esas soluciones no requieren nuevas inversiones, sino aprovechar mejor lo que ya existe.

En una ciudad donde cada minuto cuenta, mirar el tránsito desde el aire podría marcar la diferencia entre avanzar o seguir atrapados.

Dejanos un comentario

Your email address will not be published. Required fields are marked with *.