Rotura deja sin agua a 52 mil personas en Cerro Colorado

DAÑÓ VIVIENDAS Y VÍAS

La falla reiterada de una tubería matriz en la asociación Sor Ana de Los Ángeles volvió a cortar el servicio en el cono norte de Arequipa. La emergencia afecta a unas 7 mil conexiones domiciliarias, obliga al reparto por cisternas y reabre cuestionamientos por la fragilidad de la red y la calidad de la reparación.

La nueva rotura de una tubería matriz en la asociación Sor Ana de Los Ángeles, en la margen derecha de Cerro Colorado, dejó sin agua potable a más de 52 mil personas en el cono norte de Arequipa. Según la información difundida por el jefe de Sunass, Saúl Alire, la falla comprometió una red principal que abastece a unas 7 mil conexiones domiciliarias y obligó a suspender nuevamente el servicio en amplios sectores de la ciudad.

La emergencia se registró alrededor de las 6:30 de la mañana del domingo, cuando el sistema volvió a colapsar en un tramo distinto al ya intervenido días antes. El agua brotó con gran presión durante más de una hora y, de acuerdo con el reporte de vecinos, llegó a elevarse hasta varios metros, afectando al menos cuatro viviendas y generando nuevos daños materiales en la zona.

El impacto principal no estuvo solo en el punto de la fuga, sino en la magnitud del corte. La nueva avería dejó fuera de operación cuatro reservorios —N28, N38, N37 y N32—, lo que amplió el desabastecimiento y obligó a miles de familias de Cerro Colorado y Yura a depender otra vez de camiones cisterna para acceder al recurso básico.

La situación se agravó porque el servicio había retornado de forma parcial apenas el sábado. Es decir, tras varios días de restricción, la población apenas recuperó el agua por algunas horas antes de que una nueva falla devolviera a la zona a un escenario de emergencia. Ese retroceso elevó el malestar vecinal y golpeó con fuerza el inicio de semana, cuando muchas familias necesitaban agua para enviar a los niños al colegio y retomar sus actividades.

En el lugar de la rotura, los pobladores cuestionaron la calidad de la reparación ejecutada previamente. Según lo observado en la zona, el tramo dañado habría sido reemplazado por un empalme que luego volvió a ceder varios metros más abajo. Para los vecinos, el problema ya no es únicamente la avería en sí, sino la falta de garantías de que la intervención técnica haya sido suficiente para evitar un nuevo colapso.

A nivel local, la emergencia dejó además un saldo visible de daños en viviendas y vías. Los testimonios recogidos en Sor Ana de Los Ángeles describen paredes húmedas, techos afectados, patios anegados y pérdidas en mercadería, leña y otros bienes. Algunos residentes incluso aseguraron que debieron salir de sus casas para pasar la noche en otro lugar, mientras reclamaban que ninguna entidad asumía con claridad la responsabilidad por los perjuicios.

El abastecimiento alternativo mediante cisternas se convirtió otra vez en la única respuesta inmediata, aunque la población expresó dudas sobre los tiempos de llegada y la cobertura real del reparto. La Sunass recuerda que, ante interrupciones no programadas, la empresa prestadora debe informar oportunamente, habilitar mecanismos alternativos y atender reclamos de los usuarios por los canales formales.

Lo ocurrido en Cerro Colorado se suma a un contexto de alta vulnerabilidad del sistema de agua en Arequipa. El 20 de febrero, la Sunass informó que las lluvias y daños en infraestructura dejaron afectadas más de 30 mil conexiones en la región, mientras que en el cono norte ya se había reportado una rotura de línea de conducción que interrumpió el servicio a cientos de familias.

A ello se añade otra preocupación: la calidad del agua distribuida en emergencias. La Contraloría advirtió este mes que Sedapar no garantizaba adecuadamente el control del agua entregada por cisternas durante contingencias, tras detectar deficiencias en los procedimientos de supervisión. En una crisis como la actual, ese punto adquiere especial relevancia para las familias que dependen por completo del reparto móvil en el Cono Norte de Arequipa.

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