Ejecutan mantenimiento en bocatoma de Antasalla sin supervisión técnica en campo
La ejecución del mantenimiento en la bocatoma de Antasalla, ubicada en San Antonio de Chuca (Caylloma), se desarrolla sin la presencia permanente del responsable técnico ni del inspector de obra. La Contraloría advierte que el personal a cargo del Proyecto Especial Integral Majes-Siguas (PEIMS) – Autodema debe cumplir funciones continuas durante la intervención, por lo que su ausencia es perjudicial para la ejecución de la obra.
Durante una inspección realizada el 25 de marzo, la comisión de control constató que ni el Responsable Técnico de la Actividad de Mantenimiento (RETAM) ni el Inspector Técnico (ITAM) se encontraban en el lugar de ejecución. La ausencia también se evidencia en los registros de charlas de seguridad correspondientes a los días 21, 23, 24 y 25 de marzo, donde no figura su participación. “La limitada permanencia y participación podría afectar la adecuada conducción, supervisión y control de la actividad, incidiendo en la calidad, oportunidad y cumplimiento de los objetivos técnicos previstos”, señala el informe.
La situación resulta más crítica debido a que la ficha técnica del mantenimiento establece que ambos profesionales deben tener una participación del 100% en la ejecución. Sin embargo, el documento también advierte que la designación del inspector técnico no precisa funciones específicas ni alcances de su responsabilidad, lo que podría generar vacíos en la supervisión. Así lo advierte el Informe de Control Concurrente N.° 008-2026-OCI/0617-SCC de la Contraloría.
A la falta de control técnico en campo se suman deficiencias en la ejecución de los trabajos. La Contraloría detectó que el vaciado de concreto en la poza de compensación se realiza sin contar con un diseño de mezcla aprobado ni ensayos que garanticen su resistencia. Además, se utiliza material extraído del cauce del río sin análisis técnico de sus propiedades. “Dicha situación podría afectar las propiedades mecánicas y de durabilidad del concreto, generando el riesgo de obtener un material con resistencia inferior a la requerida”, advierte el documento.
Asimismo, se identificaron condiciones inadecuadas en el almacenamiento de materiales. El cemento se mantiene expuesto a la humedad y parcialmente en contacto con superficies húmedas, mientras que el acero permanece a la intemperie y en contacto con el suelo natural, lo que podría favorecer procesos de deterioro. A ello se suma la falta de orden y limpieza en el área de intervención, con presencia de residuos y materiales dispuestos sin criterios técnicos, lo que incrementa el riesgo de accidentes y dificulta el control de la obra.
El informe concluye que estas situaciones podrían comprometer la calidad del mantenimiento, generar retrasos en la ejecución y derivar en pagos por servicios deficientemente realizados, en un contexto donde la supervisión técnica resulta clave para garantizar la adecuada operatividad de la infraestructura hidráulica.
