CCIA pide al nuevo gobierno destrabar proyectos de Arequipa
El gremio empresarial respaldó el anuncio de un metro para la ciudad, pero reclamó acciones sobre Majes-Siguas II, minería, carreteras, aeropuerto, agua y saneamiento.
La Cámara de Comercio e Industria de Arequipa (CCIA) consideró conciliador el primer mensaje a la Nación de la presidenta Keiko Fujimori, aunque advirtió que la región necesitaba compromisos concretos para destrabar inversiones y cerrar brechas de infraestructura, salud, educación y servicios básicos.
Carlos Fernández Fernández, presidente del gremio empresarial, destacó el anuncio de impulsar un sistema de metro en Arequipa. Sin embargo, señaló que la propuesta debía traducirse en estudios, financiamiento, plazos y coordinación con las autoridades regionales y locales para evitar que quedara como una declaración política.
Fernández sostuvo que la agenda económica también debía incluir proyectos mineros pendientes, debido a su capacidad para generar empleo, ampliar la cadena de proveedores y dinamizar a las micro y pequeñas empresas. La CCIA anunció que gestionará reuniones con representantes del Ejecutivo para presentar las prioridades regionales.
El dirigente colocó entre esas demandas el destrabe de Majes-Siguas II, proyecto destinado a incorporar 38 mil 500 hectáreas a la agricultura. Estimaciones oficiales difundidas durante su desarrollo proyectaron más de 100 mil empleos en su etapa operativa, aunque la cifra final dependerá del modelo de ejecución y de las inversiones agroindustriales.
La Cámara también exigió la modernización de la carretera Panamericana Sur, las concesiones viales y el aeropuerto Alfredo Rodríguez Ballón. A esta agenda añadió la ampliación de los servicios de agua y desagüe en los conos Norte y Sur, donde miles de familias todavía afrontaban limitaciones de cobertura.
Respecto al incremento de la remuneración mínima vital de S/1 130 a S/1 300, Fernández respaldó la mejora salarial, pero pidió reforzar la fiscalización laboral para que las empresas informales cumplieran sus obligaciones. Admitió que algunas unidades productivas podrían resultar afectadas, aunque estimó que el impacto sería limitado.
La CCIA anunció que buscará reunirse con el Gobierno en septiembre para exigir una hoja de ruta sobre estas inversiones. El respaldo empresarial al mensaje presidencial quedó así condicionado a resultados verificables: presupuesto, cronogramas y decisiones que conviertan los anuncios en obras para Arequipa.
