Erustes: «Quiero darle muchas alegrías a la hinchada»
El club FBC Melgar emitió una entrevista al delantero argentino Pablo Erustes quien cumplió un mes de pretemporada bajo las indicaciones de Juan Reynoso. Aseguró que se debe al equipo y que le gustaría ser goleador con la «Rojinegra». Elogió el predio del equipo para sus entrenamientos diarios.
Después de un mes de pretemporada el club FBC Melgar emitió declaraciones del refuerzo argentino Pablo Erustes. A este paso no habrá dilálogo directo entre la prensa y los nuevos jugadores melgarianos para beneficio de los hinchas que también están ansiosos de saber qué es lo que opina sobre su llegada a Arequipa el venezolano Jeriel De Santis.
El futbolista que militó el año pasado en Deportivo Garcilaso soprendió elogiando los campos deportivos de entrenamiento en Mollebaya. Llegó al extremo de decir que para un jugador es algo soñado. «Hay que disfrutar de eso y a dar lo mejor de mí», dijo.
Además dio a entender de que su función de hacer goles no es un objetivo personal o de sobresalir. «Busco ayudar al equipo. Me debo al equipo. Si en lo individual salen bien las cosas en buena hora, eso le viene bien al equipo. Quiero darle muchas alegrías a la hinchada y corresponder la confianza del club».
Este sábado, posiblemente en horas de la mañana en el CAR de Mollebaya, habrá hasta dos partidos amistosos con el Deportivo Moquegua. Se buscará probar a todos los jugadores melgarianos y sucederá lo propio con los visitantes que trabajaron en Lima hasta el lunes.
«Conozco a varios de mis compañeros, vamos aprendiendo más en el nuevo club. Siempre me brindo al máximo y con mucho sacrificio, bienvenido sea si es acompañado de goles y asistencias», refirió Erustes quien hizo 15 goles en el cuadro cusqueño y cuyos hinchas lamentaron su partida.
A los aficionados arequipeños les dijo: «Me han recibido bien, con muchos buenos mensajes, eso es algo lindo. Aprovechatré para brindarme como siempre lo hice. Vamos a dar lo mejor», apuntó. El futbolista de 31 años y 1.80 cm de alto cerró el diálogo gritando: ¡Ruge Melgar!
