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Infraestructura de Majes Siguas requiere reparación integral, no de simples “parches”
El proyecto Majes Siguas, motor del desarrollo agrícola del sur del país, atraviesa una etapa decisiva. Tras cuatro décadas de operación continua, su infraestructura hidráulica muestra signos evidentes de desgaste. La represa de Condoroma, la bocatoma de Tuti, los 88 kilómetros de túneles y 13 kilómetros de canales que transportan el agua hacia las pampas de Majes han superado su ciclo de vida útil.
DUBERLY OTAZÚ, GERENTE DE AUTODEMA
Duberly Otazú, gerente de Autodema, detalla que el deterioro es el resultado natural de los años y de la ubicación geográfica del proyecto. “Majes se encuentra en una zona altamente sísmica, con presencia de fallas geológicas activas. A pesar del mantenimiento constante que realizamos, el sistema ya cumplió su ciclo de vida. Es momento de una reparación integral, no de simples parches. Frente a este escenario, impulsamos un ambicioso plan de modernización denominado “puesta a punto”, con el fin de asegurar la sostenibilidad técnica y operativa del sistema.
La red de Majes Siguas es una de las más extensas del país y abastece de agua no solo a las 23 mil hectáreas de la primera etapa, sino que también es la base de la futura segunda fase, proyectada sobre 38,500 hectáreas en Santa Rita de Siguas. No obstante, según Otazú, los problemas estructurales acumulados ya impiden operar con la capacidad máxima de conducción que exige la expansión agrícola.
Autodema realiza de manera permanente labores de operación y mantenimiento, como el sellado de juntas y resane de grietas en bóvedas y contra bóvedas. Sin embargo, esas acciones resultan insuficientes frente al deterioro progresivo. “La infraestructura hidráulica está fatigada. Si queremos garantizar la continuidad del proyecto y habilitar las nuevas áreas de cultivo, debemos modernizar todo el sistema”, precisa.
LA “PUESTA A PUNTO”
Para revertir la situación, se acordó con el Gobierno Nacional ejecutar la reparación integral del sistema hidráulico bajo la modalidad de Gobierno a Gobierno, lo que permitirá agilizar procesos y garantizar estándares técnicos internacionales.
El objetivo central es recuperar la capacidad máxima de conducción de 34 metros cúbicos por segundo. Pero la meta va más allá de una simple rehabilitación: se busca la automatización completa de la infraestructura para que el manejo del recurso hídrico sea más eficiente y seguro, añadió.
Otazú utiliza una comparación sencilla para graficar la transformación que se persigue. “Así como pasamos de un televisor de perilla a uno moderno con control remoto, Majes debe pasar de un sistema manual a uno tecnológico. Queremos que todo el control del agua sea automatizado, con monitoreo digital y respuesta en tiempo real”, señaló.
Esta modernización permitirá un manejo inteligente del recurso, optimizar el uso del agua, reducir pérdidas y anticipar fallas estructurales mediante sistemas de alerta. Además, garantizará el riego seguro y continuo de las hectáreas productivas actuales y futuras, consolidando la competitividad del valle de Majes como polo agroexportador del sur.
EVALUACIÓN TÉCNICA Y CRONOGRAMA
La fase actual del proyecto corresponde a la elaboración del expediente técnico, a cargo del consorcio japonés Project Management Office (PMO). Según el gerente de Autodema, los avances superan lo previsto: el diagnóstico que debía realizarse recién en 2027 se ha adelantado para ejecutarse durante el 2026, lo que representa un ahorro de tiempo clave para la planificación.
El trabajo de campo está a cargo de 16 especialistas entre geólogos, estructuristas, hidrólogos, arqueólogos, especialistas en concreto e ingenieros hidráulicos. Durante la temporada de lluvias, los equipos técnicos aprovechan los caudales naturales del río Siguas para ingresar a los túneles y recolectar información estructural sin afectar el suministro de agua hacia los agricultores.
“Las lluvias son nuestra oportunidad para revisar la infraestructura sin interrumpir la operación. Se hacen mediciones, registros fotográficos, pruebas de infiltración y monitoreo de grietas. Toda esta información servirá para definir la magnitud de las intervenciones necesarias”, explica Otazú.
Se estima que en marzo se iniciará el procesamiento de los datos en gabinete, con miras a concluir el expediente técnico definitivo dentro del primer semestre del año. Recién entonces se conocerán los montos exactos de inversión requeridos para la modernización integral del sistema.
EL TÚNEL 9
Entre los 88 kilómetros de túneles que conforman el sistema Majes, el túnel 9 ha sido identificado como el punto más crítico. Otazú advierte que su estado representa “un peligro inminente”, debido a su ubicación sobre fallas geológicas activas y al deterioro del concreto estructural.
Infraestructura tiene 40 años y vida útil ya se cumplió.
“Si ocurriera un movimiento sísmico de magnitud importante, el túnel podría colapsar parcial o totalmente. Por eso, estamos culminando un expediente de intervención inmediata, independiente del plan general”, detalló.
Autodema ejecutará una Inversión de Optimización, Ampliación Marginal, Rehabilitación y Reposición (IOR) para atender esta emergencia de manera prioritaria. La meta es asegurar la continuidad del servicio mientras se prepara la modernización completa. “El túnel 9 no puede esperar. Es un trabajo que debemos ejecutar ya”, enfatizó.
SUPERVISIÓN Y RESPALDO
Para asegurar la transparencia y la continuidad del proceso, la “puesta a punto” cuenta con el respaldo de un Comité de Seguimiento Multisectorial, integrado por la Cámara de Comercio e Industria de Arequipa, el Colegio de Ingenieros, la Sociedad Agrícola de Arequipa, las juntas de usuarios de Majes y Santa Rita de Siguas, además del propio Gobierno Regional.
El comité no solo supervisa los avances técnicos, sino que también vela por la participación de todos los actores productivos vinculados al sistema de riego. Su objetivo principal es garantizar que las obras se ejecuten sin afectar la actual campaña agrícola.
“Existe el compromiso de que cualquier intervención mayor incluya planes de contingencia que eviten cortes prolongados de agua. No podemos poner en riesgo las hectáreas que hoy producen alimentos para el país y exportaciones para el mundo”, subrayó Otazú.
Duberly Otazú, gerente de Autodema.
PROYECTO CLAVE PARA EL SUR
El plan de modernización de Majes Siguas representa una apuesta estratégica por el futuro hídrico y agrícola de Arequipa. Más allá de la reparación física de túneles o canales, se busca transformar el modelo de gestión del agua hacia uno basado en tecnología, sostenibilidad y control inteligente.
La infraestructura que hace cuatro décadas convirtió al desierto en campos productivos enfrenta hoy el reto de adaptarse a los nuevos tiempos. Su actualización será determinante no solo para sostener la producción agrícola, sino también para viabilizar la segunda etapa del proyecto Majes Siguas II, una aspiración que sigue latente entre los productores y autoridades regionales.
“Majes es el corazón del agua en Arequipa. Si su sistema falla, todo el equilibrio hídrico de la región se ve afectado. Por eso, debemos actuar con responsabilidad y visión de futuro”, concluyó el ingeniero Duberly Otazú.