Erick Moreno, alias ‘El Monstruo’ llegó ayer a Lima desde Paraguay
Con un fuerte resguardo policial y bajo estrictas medidas de seguridad, Erick Moreno Hernández, conocido como ‘El Monstruo’, arribó a Lima tras ser extraditado desde Paraguay, donde fue capturado en diciembre pasado. El traslado del cabecilla de la organización criminal ‘Los Injertos del Cono Norte’ marcó el fin de su condición de prófugo y el inicio de un proceso judicial clave para la lucha contra el crimen organizado en el país.
El arribo se produjo en la Dirección de Aviación Policial del Callao, donde más de 100 agentes de la Policía Nacional cercaron el perímetro. Moreno descendió del avión con grilletes, vestido de rojo y con la cabeza rapada, diferente a la imagen difundida tras su captura. En su pecho llevaba los letreros “Detenido” y “Dirincri”. Por unos segundos, esbozó una leve sonrisa antes de ser conducido hacia una unidad policial.
En el lugar estuvieron presentes los ministros del Interior, Vicente Tiburcio, y de Justicia, Walter Martínez, quienes supervisaron el procedimiento junto al comandante general de la PNP, Óscar Arriola. “Reitero el compromiso de la Policía Nacional en la lucha frontal contra la criminalidad organizada transnacional”, señaló Arriola tras el arribo del extraditado.
El viaje de retorno se inició en Asunción y contempló paradas técnicas en Cochabamba (Bolivia) y Arequipa, donde se reforzó la seguridad con 20 efectivos adicionales. La coordinación fue ejecutada por Interpol Paraguay y la Dircote, en cumplimiento de la disposición judicial de extradición pasiva.
Moreno, considerado uno de los delincuentes más buscados del país, tenía una recompensa de un millón de soles por su captura. Su organización, Los Injertos del Cono Norte, es acusada de secuestros, extorsiones, sicariato y lavado de activos, delitos que dejaron un amplio rastro de violencia.
Tras su llegada, fue trasladado a la sede de la Dircote para continuar con las investigaciones. En las próximas horas, será puesto a disposición del Poder Judicial, que evaluará los cargos en su contra. Con su extradición, el Estado peruano recupera a uno de los rostros más violentos de la criminalidad que operaba desde el extranjero.
