López Aliaga llegó a Arequipa con restricciones y mitin cerrado
López Aliaga se mantuvo alejado de la población durante su visita a Arequipa. El líder de Renovación Popular, Rafael López Aliaga, llegó a Arequipa este 28 de enero como parte de su recorrido por distintas regiones del país en el marco de su campaña presidencial con miras a las elecciones generales de 2026.
DEJÓ MÁS DUDAS QUE CERTEZAS
Su visita fue acompañada por un grupo reducido de simpatizantes y dirigentes locales de su entorno más cercano, sin permitir entrevistas ni acercamiento de la ciudadanía para conocer sus propuestas. Además provocó protestas de distintos sectores, entre ellos grupos de jóvenes.
La jornada inició con un recorrido por las principales avenidas de la ciudad, en medio de un clima frío, y continuó con un acto político cerrado en el teatro Fénix, en el Cercado, que muchos lo confundieron con una presentación teatral. No dio declaraciones y tampoco hubo un espacio de encuentro con la población, lo cual causó malestar y desazón.
En su recorrido por el Cercado, se observó la presencia de allegados a su organización (portátil), portando banderas y pancartas de Renovación Popular. La comitiva, integrada por dirigentes locales y asesores de campaña, acompañó al líder político en su desplazamiento hacia el centro histórico, sin establecer contacto con ciudadanos o autoridades regionales.
Sin embargo, la visita del también alcalde de Lima —actualmente con investigaciones fiscales por presuntas irregularidades en licitaciones municipales y contrataciones públicas— no estuvo exenta de controversia. López Aliaga enfrenta críticas por falta de ejecución presupuestal en la Municipalidad Metropolitana de Lima, denuncias de nepotismo y favorecimiento a allegados políticos, así como cuestionamientos por el uso de fondos públicos en campañas religiosas y promocionales. Además, ha sido cuestionado por su discurso confrontacional, con expresiones que han sido calificadas como intolerantes y discriminatorias.
El paso del líder de Renovación Popular por Arequipa dejó más dudas que certezas. Aunque buscaba fortalecer su imagen política en el sur, la falta de apertura y los antecedentes negativos que pesan sobre su gestión en Lima generaron escepticismo y alejamiento entre los ciudadanos y analistas locales. Su visita, más que un acto de acercamiento, evidenció una estrategia de control comunicacional ausente desde el acercamiento de la población y un mensaje directo.
La visita de López Aliaga a Arequipa, aunque breve y limitada en acceso, forma parte de su estrategia nacional de posicionamiento electoral. Sin embargo, la falta de transparencia y el distanciamiento y restriccione levantaron críticas sobre su disposición al diálogo y acercamiento con la ciudadanía arequipeña.
Reducido grupo de asistentes en el Fénix acompañaron al candidato, teniendo en cuenta que en reiteradas ocasiones otras presentaciones o espectáculos llenan el recinto. Las protestas y el maletar ciudadano obligó a establecer un fuerte cordón policial.
