EsSalud suspender operaciones por falta de insumos y hay amenaza de huelga
Por Jorge Turpo R.
Atención de asegurados en grave riesgo por crisis en EsSalud. La angustia de 720 mil asegurados en Arequipa surge nuevamente porque no hubo una solución de fondo a la suspensión de operaciones. Los insumos sólo duraron diez días. Médicos advierten que pueden fallecer pacientes con enfermedad cardiaca.
AFECTA A 720 MIL ASEGURADOS
Otra vez. La palabra pesa más que cualquier diagnóstico. Otra vez las intervenciones quirúrgicas en EsSalud Arequipa corren el riesgo de suspenderse por falta de insumos y medicamentos. Otra vez los pacientes esperan, los médicos alertan y la administración guarda silencio. Y otra vez, como un mal déjà vu, el seguro social se sostiene con parches que duran menos que la esperanza de quienes dependen del seguro social para seguir viviendo.
La reciente compra de insumos por un presupuesto de 100 mil soles, anunciada por la gerenta de la Red Asistencial de EsSalud Arequipa, Guadalupe Mamani, no fue una solución definitiva. Fue apenas un paliativo.
Según información a la que tuvo acceso El Pueblo, esos insumos habrían alcanzado solo para entre seis y diez días. Un suspiro en medio de una crisis estructural que no se resuelve con anuncios sino con planificación, gestión y responsabilidad.
La gravedad de la situación queda expuesta en un documento interno dirigido a la propia gerencia de la red asistencial. Allí, médicos y enfermeras informan —con una crudeza que estremece— que: “debido a la falta de insumos médicos críticos para el procedimiento de aféresis en el Banco de Sangre, se ha tomado la decisión de suspender temporalmente las cirugías de corazón”.
No se trata de operaciones programadas sin urgencia: son intervenciones que salvan vidas.
Luego advierten en el mismo documento: “El retraso en la realización de estas cirugías puede tener consecuencias graves para la salud y el bienestar de los pacientes”.
No es una frase retórica. Es una alerta roja. Una línea que separa la atención oportuna de un desenlace fatal. Y, como si fuera necesario subrayarlo, el mismo personal médico deja constancia de la responsabilidad: “esta situación es consecuencia directa de la falta de planificación y de una gestión inadecuada de los recursos”.
Por ahora, las cirugías cardíacas están suspendidas. Pero el temor es mayor. La paralización se puede extender, como ya ocurrió hace algunos días, a todas las intervenciones quirúrgicas en los hospitales del seguro social en Arequipa.
La pregunta es inevitable: ¿cuántas veces más puede resistir el sistema antes de colapsar por completo?
Mientras tanto, la gerenta de la red asistencial evita dar explicaciones públicas sobre el problema de fondo.
Su silencio contrasta con una decisión que ha generado indignación en el propio personal de salud. En plena crisis por falta de medicamentos, su gestión habría decidido destinar cerca de 200 mil soles para fortalecer y capacitar a la Unidad de Control Patrimonial, incluyendo la contratación de personal y la realización de un nuevo inventario.
Para los médicos consultados, la prioridad es evidente y la decisión, incomprensible. Esos 200 mil soles —afirman— debieron destinarse a la compra urgente de insumos y medicamentos. Más aún cuando la situación ha llegado a extremos impensables. A los pacientes diabéticos ya no se les entrega la dosis completa de sus medicamentos, y lo mismo ocurre con otros enfermos crónicos.
En algunos casos, EsSalud ha tenido que pedir prestados insumos a hospitales del Ministerio de Salud. Un hecho inédito que desnuda la magnitud del desabastecimiento.
La indignación se expresó también en las calles. El último martes, médicos, enfermeras y personal asistencial realizaron un plantón exigiendo la salida de Guadalupe Mamani.
“Esta es la peor crisis del seguro social de todos los tiempos. Nunca antes nos habíamos quedado sin medicamentos ni insumos para operaciones. Esto es falta de planificación, es una inoperancia insostenible”, señaló Iván Cruz Gutiérrez, dirigente del sindicato Centro Unión de Trabajadores de EsSalud de Arequipa.
Cruz fue claro, cada vez que un medicamento o insumo está por agotarse, se activa una alerta naranja. Pero esta vez se ha tocado fondo. Para el sindicato, la única salida viable es la renuncia de la actual gerenta y el ingreso de una nueva autoridad que le dé aire a la gestión y, sobre todo, un trato digno a los pacientes.
De no haber una solución inmediata, el sindicato no descarta convocar a una huelga indefinida. Una medida extrema que, paradójicamente, terminaría golpeando aún más a los 720 mil asegurados de Arequipa.
Ellos, los que no aparecen en los informes ni en las conferencias, pero que hoy viven con la incertidumbre de no saber si mañana habrá medicamentos, insumos o simplemente atención. Porque en EsSalud Arequipa, otra vez, la salud pende de un hilo.
