Estudiantes de ingeniería optan por rutas técnicas en Arequipa
Por: Daniela Fernández C.
Son nuevas las demandas del mercado laboral. La inestabilidad laboral impulsa a los futuros profesionales a certificarse como técnicos antes de culminar la universidad.
DEMANDA DE EMPLEO RÁPIDO Y ESPECIALIZADO
En Arequipa, elegir una carrera ya no es solo una decisión vocacional, sino también una estrategia de supervivencia laboral. Aunque las proyecciones del mercado para 2026 anticipan un crecimiento en la oferta de empleo, se consolida una tendencia: cada vez más estudiantes de ingeniería y carreras afines optan por formarse primero como técnicos para insertarse con mayor rapidez en el mundo del trabajo.
La razón es clara: el mercado demanda perfiles con competencias técnicas especializadas, sobre todo en sectores como construcción, industria y gestión empresarial.
De acuerdo con la Encuesta Permanente de Empleo Nacional (EPEN), las carreras con mayor número de nuevos puestos proyectados para este año son Construcción e Ingeniería Civil, Gestión y Administración, seguidas por Mecánica, Metalurgia e Industria de Productos Transformados. Este comportamiento evidencia que el crecimiento productivo está directamente vinculado a la especialización práctica y no únicamente a la formación universitaria tradicional.
Para muchos jóvenes, completar una carrera profesional representa un camino largo e incierto frente a un mercado que valora más las certificaciones técnicas. Por eso, no es raro encontrar estudiantes de ingeniería que deciden capacitarse en soldadura, electricidad o mantenimiento, buscando empleo antes de obtener el título universitario.
La gerenta regional de Trabajo y Promoción del Empleo, Catherine Rodríguez Torreblanca, sostiene que la velocidad con la que los técnicos acceden a puestos en la construcción y la industria “demuestra que la formación técnica es una herramienta clave para acercar a los jóvenes al empleo, especialmente cuando muchas empresas priorizan habilidades prácticas certificadas antes que títulos largos”.
No obstante, el panorama laboral sigue siendo inestable. De los 12,224 nuevos empleos proyectados para este año en Arequipa, el 60,8 % corresponde a puestos temporales o estacionales, mientras que solo el 39,2 % se concentra en ocupaciones continuas. Este predominio de contratos de corto plazo refuerza la percepción de incertidumbre entre los jóvenes profesionales.
A pesar de ello, los indicadores de empleo formal juvenil muestran avances: entre enero y septiembre de 2025, este segmento creció 7,7 %, con más de 4 mil jóvenes incorporados al mercado formal. Sin embargo, buena parte de esos empleos mantienen carácter temporal.
Ante este contexto, la formación técnica se perfila como una estrategia de adaptación. Cada vez más estudiantes combinan sus estudios universitarios con cursos cortos o certificaciones técnicas para fortalecer su perfil sin retrasar su ingreso al mercado laboral.

“Hoy las empresas priorizan técnicos calificados para obras, mantenimiento e industria, y eso influye directamente en las decisiones de los jóvenes”, añade Rodríguez Torreblanca. “La formación técnica se ha convertido en una puerta de ingreso más rápida al empleo”.
Finalmente, las cifras revelan más que una tendencia educativa: hablan de decisiones de vida. En Arequipa, muchos jóvenes que soñaron con ser ingenieros están aprendiendo a adaptarse a una realidad laboral que ofrece oportunidades, pero pocas certezas. Optar por una certificación técnica no significa renunciar a la universidad, sino responder a una necesidad urgente: trabajar, sostenerse y ganar experiencia antes de culminar el camino profesional con mayor claridad y preparación.
