Hospital Yanahuara de EsSalud se queda sin medicamentos para atender partos
Por Jorge Turpo R.
Se registra desabastecimiento de oxitocina ni misoprostol, medicamentos esenciales para la atención segura de partos y cesáreas. La falta de estos fármacos obliga a que familiares compren los insumos y expone a las madres a graves riesgos de salud.
¿QUÉ PASA?
La crisis en los hospitales del seguro social en Arequipa sigue profundizándose y esta vez toca uno de los servicios más sensibles: la atención de partos. El hospital Yanahuara se ha quedado sin oxitocina ni misoprostol, dos medicamentos básicos e indispensables para la atención segura de partos y cesáreas, según confirmaron trabajadores de salud, pacientes y familiares.
La situación no es menor ni coyuntural. La falta de estos fármacos pone en riesgo directo la vida de las madres y evidencia que el problema del desabastecimiento, lejos de haberse resuelto, se ha agravado.
Esto ocurre pese a que, hace apenas unos días, la gerenta de la Red Asistencial de EsSalud Arequipa, Guadalupe Mamani, difundió un video asegurando que el desabastecimiento de medicamentos ya había sido atendido, luego de que incluso se suspendieran intervenciones quirúrgicas por falta de insumos.
Lo que ocurrió en realidad, según información interna, es que se autorizó un presupuesto aproximado de 100 mil soles para la compra de algunos medicamentos e insumos. Ese abastecimiento fue temporal: duró apenas unos diez días.
Hoy, el hospital Yanahuara vuelve a enfrentar estantes vacíos, pero ahora en un área crítica: la atención obstétrica.
Ante la ausencia de oxitocina y misoprostol, médicos y personal de salud se ven obligados a una práctica que se ha vuelto recurrente en los hospitales del seguro social, pedir a los familiares de las pacientes que compren los medicamentos con su propio dinero para poder atender los partos o cesáreas sin poner en riesgo la vida de la madre. Para muchas familias, esta exigencia llega en el momento más vulnerable que es cuando una mujer está a punto de dar a luz.
La oxitocina y el misoprostol no son medicamentos accesorios ni de uso excepcional. Son fármacos esenciales en obstetricia.
La oxitocina se utiliza para estimular las contracciones uterinas durante el parto y, sobre todo, después del alumbramiento, cuando el útero debe contraerse para evitar hemorragias. En las cesáreas, su aplicación es prácticamente obligatoria para asegurar que el útero cierre adecuadamente y el sangrado no se descontrole.
El misoprostol cumple una función similar. Ayuda a provocar contracciones, controla sangrados y se utiliza cuando el parto no avanza o cuando no hay oxitocina disponible. Es especialmente importante en situaciones de emergencia y en hospitales con recursos limitados, precisamente como los que hoy enfrenta la red de EsSalud en Arequipa.
Cuando un hospital se queda sin estos medicamentos, el riesgo para las madres es inmediato.
El parto puede complicarse porque el útero no contrae adecuadamente; pueden producirse hemorragias severas después del parto o la cesárea; los médicos se ven obligados a improvisar o usar alternativas menos eficaces; aumentan las derivaciones de emergencia, con el peligro que implica un traslado en condiciones críticas; y, en el peor de los casos, se incrementa el riesgo de muerte materna, algo que es prevenible si estos fármacos están disponibles.
La hemorragia posparto no da tiempo. Puede matar en minutos si no se controla. Por eso, la ausencia de oxitocina y misoprostol no es un problema administrativo ni logístico: es un riesgo directo para la salud y la vida de las mujeres.
Según fuentes internas, el desabastecimiento en los hospitales de EsSalud Arequipa no se originó por falta de recursos económicos. Por el contrario, el problema se desencadenó el año pasado tras cambios internos en la administración.
La persona responsable de los procesos de compra, con más de diez años de experiencia y conocimiento técnico, fue trasladada a otro hospital en medio de conflictos entre funcionarios. En su lugar se designó personal sin la experiencia necesaria para ejecutar procesos de adquisición de insumos y medicamentos, lo que derivó en fallas graves en la cadena de abastecimiento.
“PELÍCULA DE TERROR”
La gravedad de la situación motivó un pronunciamiento de la Cámara de Comercio e Industria de Arequipa (CCIA), que calificó lo que ocurre en EsSalud como “un atentado contra la vida y la dignidad humana”.
En su comunicado, la CCIA recordó que a los asegurados se les descuenta mensualmente parte de sus sueldos para aportar al seguro social, pero EsSalud está incumpliendo su contraprestación básica: brindar atención en salud oportuna y segura.
“El escenario que se vive en los hospitales Carlos Alberto Seguín Escobedo, Yanahuara y Edmundo Escomel no es una deficiencia administrativa; es un atentado contra la vida y la dignidad humana”, señala el pronunciamiento.
Para la CCIA, el desabastecimiento de insumos médicos es consecuencia de una burocracia ineficiente e incapaz de ejecutar procesos de adquisición técnica, pese a que EsSalud cuenta con solvencia financiera.
La entidad empresarial también cuestionó duramente la situación que enfrentan otros pacientes, como los oncológicos y las personas con hemofilia, que han protestado por la falta de medicamentos vitales como el Factor IX.
“Es negligencia punible que pone a los asegurados en una ‘película de terror’ cotidiana, donde la muerte es un riesgo latente por falta de un simple insumo”, advirtió.
Ante este escenario, la CCIA exigió la intervención de la Presidencia de la República y del Ministerio de Trabajo para declarar en emergencia real la gestión administrativa de EsSalud. También pidió la remoción de funcionarios que no cumplan con el perfil técnico requerido, la implementación urgente de un plan de contingencia para el reabastecimiento crítico de quirófanos y farmacias, y la intervención del Ministerio Público para sancionar a quienes atentan contra la vida de los usuarios.
Mientras tanto, en el hospital Yanahuara, las gestantes siguen llegando con la incertidumbre de no saber si el sistema que debería protegerlas estará en condiciones de hacerlo cuando más lo necesiten.
