Mariano Melgar y Chiguata registran mayor exposición a la radiación solar
Mariano Melgar y Chiguata disfrutan de un sol radiante. Mariano Melgar y Chiguata, distritos ubicados a más de 2,700 metros sobre el nivel del mar, presentan una mayor exposición a la radiación solar en comparación con la ciudad de Arequipa, situada a 2,356 metros de altitud. Así lo informó Guillermo Gutiérrez Paco, director Zonal 6 del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú (Senamhi) en Arequipa, quien explicó que la altura juega un rol determinante en el incremento de la radiación ultravioleta.
SEGÚN SENAMHI
El especialista precisó que, si bien la población de la ciudad blanca cuenta con una ligera ventaja por encontrarse a menor altitud, el riesgo sigue siendo elevado. “A mayor altitud, hay un incremento directo de la radiación”, señaló, advirtiendo que no es suficiente contar con información generalizada desde un solo punto de medición.
En ese sentido, Gutiérrez Paco remarcó la necesidad de orientar a la población de manera específica, distrito por distrito, debido a que las condiciones geográficas y climáticas varían incluso dentro de una misma provincia. Esta diferenciación permitiría tomar medidas preventivas más eficaces frente a los efectos de la radiación solar.
El director del Senamhi también alertó sobre la problemática de los daños solares en la piel, un tema que —según indicó— ha investigado de manera profunda en su tesis académica. Afirmó que se trata de un problema ambiental crítico no solo a nivel mundial, sino también en la región Arequipa.
“El caso de Arequipa es muy especial”, sostuvo el funcionario, al recordar que la región está ubicada en una zona desértica. Aunque tradicionalmente se la ha considerado un oasis, la reducción progresiva de la campiña y el aumento de la sequedad del clima han incrementado el nivel de riesgo frente a la radiación ultravioleta.
La baja humedad atmosférica es otro de los factores que intensifica este fenómeno. De acuerdo con Gutiérrez Paco, cuanto más seco es el ambiente, mayor es la exposición directa a la radiación, lo que agrava sus efectos en la salud humana y en el entorno natural.
Desde el punto de vista científico, explicó que la radiación que llega a la Tierra forma parte del espectro electromagnético, el cual comprende diferentes longitudes de onda. Algunas de estas son filtradas por la atmósfera; sin embargo, la radiación ultravioleta, especialmente la UV-B, llega directamente a la superficie terrestre.
Asimismo, detalló que la radiación UV-A penetra con mayor profundidad en la piel. Aunque puede tener ciertos efectos benéficos, son los impactos perjudiciales los que suelen ser ignorados por la población, por lo que consideró urgente fortalecer la concientización sobre cómo convivir con este tipo de ambiente.
En cuanto al monitoreo, el Senamhi cuenta con sensores distribuidos en todo el territorio nacional y actualmente emite pronósticos de radiación ultravioleta para orientar a la ciudadanía. Estas herramientas permiten anticipar escenarios de riesgo y promover acciones preventivas oportunas.
El funcionario recalcó que el uso de bloqueador solar es fundamental, aunque recomendó que su aplicación sea indicada por un médico. “Cada tipo de piel tiene una sensibilidad y toxicidad distinta”, explicó, subrayando la importancia de un enfoque personalizado en el cuidado de la salud.
Según los mapas del índice de radiación ultravioleta elaborados por el Senamhi, la radiación es mayor a lo largo de toda la cadena de los Andes. No obstante, durante la temporada de lluvias, la nubosidad actúa como un factor atenuante, reduciendo parcialmente la intensidad de la radiación.
Gutiérrez Paco indicó que el sur del Perú registra con frecuencia índices superiores a 15, cuando la Organización Mundial de la Salud considera extremo cualquier valor mayor a 11. En Arequipa, estos niveles se superan casi todo el año, motivo por el cual el Senamhi trabaja en la elaboración de pronósticos específicos por distrito, considerando las variaciones de altitud y condiciones ambientales.
