“LA TIERRA FLORECE”  DE PROYECTO AQUELARRE

Por Julio Lopera Quintanilla. (*)

En estos días, se viene presentando en Arequipa una muestra que sorprende a quienes les gusta disfrutar del arte de la pintura; se trata de “La Tierra Florece”, Octava Edición, un conjunto de nuevas propuestas de Proyecto Aquelarre, agrupación cuya denominación  evoca una de las más conocidas obras del español Francisco de Goya y Lucientes, genial maestro de La Pintura Universal.

Proyecto Aquelarre, es una agrupación de artistas cuya obra plástica tiene que ver con temas relacionados con las tradiciones, mitos, leyendas, ritos ancestrales y con la revalorización del símbolo de la hechicera como sinónimo de poder y sabiduría antigua cuyo origen se pierde en la noche de los tiempos arcaicos del Antiguo Perú.

“La Tierra Florece”, Octava Edición, es una propuesta que, desde el sincretismo, el ritual, la magia y lo siniestro, ponen delante de nuestros ojos diversas temáticas: pintura mitológica, sacra, animalista, de paisaje y asuntos de brujas que nos llevan a  plantearnos una interpretación original y novedosa de la modernidad por medio de una iconografía cultural que nos transporta desde los pasados tiempos al mundo de nuestros días.

Las muestras, que presenta Proyecto Aquelarre, en esta ocasión,  proponen también una visión contemplativa del  Perú y del mundo de hoy en estos tiempos cambiantes y complejos que caracterizan a la sociedad contemporánea.

Verónica Torocahua, la coordinadora de esta muestra es una pintora arequipeña que realizó sus estudios en la Escuela Nacional de Artes Carlos Baca Flor  y ha tenido participación  en diversas exposiciones individuales y colectivas en Perú y el extranjero. Ha publicado su  trabajo artístico en diversos canales de televisión y plataformas virtuales. Además, se ha hecho merecedora de varios premios y distinciones.

En estos días, tuve la oportunidad de coincidir con Verónica, quien es  gestora cultural, directora y cofundadora de Quipa y Punto de Cultura, instituciones que desarrollan iniciativas que promueven la expresión artística en ferias de arte y festivales culturales. Dirige el Proyecto multidisciplinario Aquelarre y el Salón Internacional de Mujeres en la Acuarela Contemporánea (Simac) Va la conversación.

¿Cómo se te decantaste por el camino del arte?

El arte, fue un llamado temprano, una forma natural de comprender el mundo. Desde joven entendí que crear me abre la posibilidad para poder pensar, sentir y vincularme con la vida de diversas maneras.

 ¿Qué inspiró Proyecto Aquelarre?

Nace de la necesidad de crear un espacio libre, disruptivo y colectivo que, desde el arte permita dialogar con la sabiduría ancestral, con lo místico y lo simbólico, todo desde una mirada latinoamericana.

 ¿Cómo nació Proyecto Aquelarre? ¿Cómo evolucionó?

Nació en 2015, casi como un juego, junto a una amiga de artes escénicas, dentro de la Escuela Nacional de Arte Carlos Baca Flor.

Fue concebido como un proyecto multidisciplinario que integra artes visuales como la pintura, la fotografía, las artes escénicas con otras expresiones artísticas como la poesía y la literatura. Con el tiempo, el proyecto se consolidó como un festival multidisciplinario con convocatoria abierta, creciendo en alcance con varios artistas y profundidad conceptual a lo largo de sus ocho ediciones.

¿Cuáles son los objetivos de Proyecto Aquelarre?

Generar un espacio de encuentro entre diversas disciplinas artísticas, visibilizar miradas disidentes y conectar el arte contemporáneo con lo ritual, lo comunitario y lo ancestral.

¿Por qué “La Tierra Florece”? ¿Qué te gustaría resaltar de la propuesta?

Cada Edición de AQUELARRE gira en torno a un eje temático particular; este año, la propuesta es “La Tierra Florece” que está conformada por diferentes temas que tienen que ver con la regeneración, la fertilidad y la transformación. Esta Edición propone que se piense en la tierra como un cuerpo vivo, un cuerpo que resiste, que se desborda y vuelve a florecer desde el arte.

La propuesta y su nombre, tienen que ver con el inicio de la temporada de las cosechas y los carnavales, periodos en los que los pueblos hacen  ofrendas a la tierra, también, tienen que ver, con los rituales comunitarios vinculados al solsticio de verano. Desde, esta perspectiva, la propuesta conecta celebración, rito y creación artística como un mismo gesto de agradecimiento y renovación colectiva.

¿Qué nos podrías comentar de las composiciones de los cuadros que se presentan en la exposición?

Las composiciones dialogan con lo simbólico y lo onírico: cuerpos fragmentados, paisajes rituales y escenas que evocan mitos, ciclos y memorias ancestrales.

¿Qué te gustaría comentar de los estilos y técnicas de “La Tierra Florece”?

Existe una gran diversidad técnica y estilística: pintura, gráfica, grabado, fotografía, audiovisual y performance. Esa pluralidad, es parte esencial del espíritu de «Aquelarre».

¿Qué podrías comentarnos sobre la factura y la textura de las obras?

Las obras destacan por su materialidad: capas, gestos, texturas orgánicas y procesos que evidencian el vínculo entre el cuerpo del artista y la obra.

“La Tierra Florece” es una propuesta que nos ofrece un mensaje original cuya forma está constituida por diversos códigos icónico, sonoro, sonoro – lingüístico e iconológico; un mensaje estético que nos presenta el antiguo rito andino que se realiza para la regeneración de la tierra y  el rito  occidental, atávico y recurrente  del carnaval transculturizado desde la cultura occidental a la estructura cultural ancestral del Perú. “La Tierra Florece” los espera de martes a sábado en el Centro Cultural de la UNSA (Calle Santa Catalina 117 – Cercado) .

Dejanos un comentario

Your email address will not be published. Required fields are marked with *.