Enfermería: clave para fortalecer la atención primaria
ENFOQUE

Durante décadas, la crisis del sistema de salud peruano ha sido evaluada principalmente desde la insuficiencia de hospitales, especialistas e infraestructura. Sin embargo, la evidencia internacional demuestra que los sistemas sanitarios más eficientes no son aquellos que concentran recursos en el tercer nivel de atención, sino los que fortalecen estratégicamente una atención primaria resolutiva, enfocada en la prevención, continuidad del cuidado y optimización del gasto público.
En este contexto, el Decreto Supremo N.º 001-2026-SA, mediante el cual el Ministerio de Salud impulsa los consultorios de enfermería, constituye una decisión técnica oportuna que evidencia una reorientación del modelo sanitario hacia la sostenibilidad y eficiencia. Esta medida no representa una disposición administrativa menor ni una concesión sectorial, sino un avance estructural en la organización del sistema de atención.
Datos del Ministerio de Salud y del Instituto Nacional de Estadística e Informática señalan que más del 70% de la carga de enfermedad en el país corresponde a patologías no transmisibles, como diabetes, hipertensión y cáncer. Estas requieren seguimiento permanente, educación sanitaria, tamizajes y control oportuno, más allá de consultas médicas eventuales. No obstante, el primer nivel de atención, con capacidad potencial para resolver hasta el 80% de la demanda, actualmente solo absorbe cerca del 40%, lo que genera saturación hospitalaria, congestión en emergencias y mayores gastos de bolsillo para las familias.
La Encuesta Demográfica y de Salud Familiar evidencia que tres de cada diez personas con diabetes y cuatro de cada diez con hipertensión diagnosticadas no recibieron tratamiento el último año. Este déficit no responde únicamente a la detección, sino a la falta de seguimiento continuo, ámbito donde la enfermería cumple un rol estratégico. Los consultorios especializados permitirán ampliar la capacidad resolutiva mediante acciones preventivas, control de enfermedades crónicas, adherencia terapéutica y detección temprana de riesgos.
Experiencias internacionales muestran que los modelos de atención primaria liderados por enfermería pueden reducir entre 15% y 20% las hospitalizaciones por descompensaciones crónicas. Desde una perspectiva económica, fortalecer el seguimiento ambulatorio genera retornos de inversión superiores al 20%, al disminuir emergencias, hospitalizaciones y procedimientos de alto costo, lo que se traduce en ahorros para el sistema y para los hogares.
Asimismo, esta normativa promueve el reconocimiento del ejercicio profesional autónomo de la enfermería, incluyendo la implementación de consultorios privados que complementan la atención médica, amplían la oferta ambulatoria, generan empleo formal y acercan servicios preventivos a la población.
El país no requiere nuevos modelos, sino consolidar aquellos respaldados por evidencia y disponibilidad de recursos humanos. El Decreto Supremo N.º 001-2026-SA puede representar un punto de inflexión hacia un sistema que priorice la prevención, el acompañamiento y la eficiencia sanitaria.
