Huaicos aíslan pueblos en Castilla y pobladores siguen esperando apoyo ante lluvias
Las fichas de emergencia no avanzan y municipalidades no cuentan con recursos suficientes
Por: Daniela Nickole Santander
Las lluvias siguen golpeando a la provincia de Castilla y, según denuncia la consejera regional por esa jurisdicción, Natividad Taco, el Centro de Operaciones de Emergencia Regional (COER) no estaría respondiendo como en años anteriores. Mientras distritos como Andagua, Chachas, Ayo y Tipan reportan huaicos, crecidas de ríos y vías bloqueadas, la preocupación es que las fichas de emergencia no estarían avanzando en el proceso administrativo para activar la atención logística.

De acuerdo con la consejera, el pasado 20 de enero se sostuvo una reunión con representantes del COER, logística y alcaldes distritales para revisar las fichas ingresadas. Sin embargo, según señala hasta la fecha no se concretan las intervenciones. El problema, asegura, radicaría en que el COER no estaría derivando la documentación a la oficina de logística para continuar con el trámite regular, lo que retrasa la entrega de combustible, maquinaria o apoyo técnico en zonas críticas.
La situación más grave se registra en Chachas y Ayo, donde los huaicos han dejado poblaciones incomunicadas. En Chachas, incluso los camiones que trasladaban estructuras para instalar puentes no lograron llegar debido al deslizamiento.En Tipan, la única maquinaria disponible para despejar vías presenta llantas reventadas y el municipio no tendría recursos para reponerlas, pese a que atiende accesos que benefician a varios distritos
.El impacto no es solo vial. En zonas altas como Orcopampa, la crecida de ríos y las lluvias afectan a criadores de alpacas en plena temporada de parición, sin alimento suficiente para las crías. A ello se suma la falta de combustible, maquinaria operativa y convenios que permitan movilizar equipos del gobierno regional. También existiría una deuda pendiente con al menos 16 proveedores por atenciones de emergencias anteriores. En medio de esta penosa situación, la población sigue esperando respuestas concretas mientras las lluvias no dan tregua.
