Transporte busca reducir en 20% los vehículos mal estacionados al 2026
Por: Danna Felipe B.
La fiscalización electrónica se implementará en el primer semestre.
SISTEMA FUNCIONARÁ CON CÁMARAS INTELIGENTES
Ver una línea amarilla en las veredas es sinónimo de prohibición. En teoría, ningún vehículo debería ocupar ese espacio. En la práctica, sin embargo, las calles del Centro Histórico de Arequipa muestran otra realidad: autos y camionetas estacionados sobre zonas rígidas, bloqueando veredas, reduciendo el paso de peatones y generando congestión. Es una conducta tan común que ya forma parte del paisaje urbano, pero también una de las causas más visibles del desorden vehicular que afecta a la ciudad.
La Gerencia de Transporte Urbano y Circulación Vial de la Municipalidad Provincial de Arequipa se ha propuesto cambiar esa escena. Su titular, la abogada Milagros Chirinos Rosas, asegura que la meta al cierre del 2026 —cuando concluya la gestión del alcalde Víctor Hugo Rivera— es lograr una reducción del 20% de vehículos estacionados en zonas rígidas del Centro Histórico. Aunque el porcentaje parece modesto, Chirinos lo considera un objetivo realista.
“Cambiar una mala conducta en la adultez es muy difícil; ese es el problema real de Arequipa: la falta de respeto hacia la comunidad”, señaló la funcionaria.
“Estamos conociendo las reglas de tránsito solo para sacar la licencia, pero no aprendemos a manejar con conciencia. Con la excusa de tener cosas que hacer, los conductores se estacionan en zonas rígidas, olvidando que no están en su casa, sino en espacios que pertenecen a todos”, añadió.
HÁBITO ARRAIGADO
El mal hábito de estacionar en zonas prohibidas no sol interrumpe la fluidez del tránsito. En muchos casos, impide el paso de unidades de emergencia, como ambulancias o carros de bomberos. Además, incrementa los tiempos de desplazamiento y genera un efecto dominó en la congestión del Centro Histórico.
Según la Ordenanza Municipal N.° 927, la Municipalidad Provincial implementó la restricción vehicular por número de placa para aliviar el tráfico en el área patrimonial. Los vehículos con placas terminadas en 0 y 1 no pueden ingresar los lunes; 2 y 3 los martes; 4 y 5 los miércoles; 6 y 7 los jueves; y 8 y 9 los viernes. Sin embargo, la efectividad de la medida ha sido limitada, en gran parte por la falta de control constante.
“A nadie le gusta el tráfico, pero seguimos siendo parte del problema”, comentó Chirinos.
“Si cada conductor respetara las señales, los inspectores municipales no serían necesarios en cada esquina. Este no es solo un trabajo de la Municipalidad, sino también de la Policía Nacional, que debe fiscalizar el cumplimiento del plaqueo; de los alcaldes distritales, en sus respectivas jurisdicciones; y de las instituciones educativas, que deben formar desde la infancia una cultura vial responsable”, enfatizó.
La funcionaria hizo hincapié en el rol de las escuelas de conducción y las universidades. Según explicó, muchos conductores obtienen su licencia sin comprender la importancia de la convivencia en las vías públicas. “Manejar no es solo mover un vehículo; es respetar al peatón, al ciclista, al transporte público y al espacio compartido”, subrayó.

FISCALIZACIÓN ELECTRÓNICA
Uno de los proyectos más esperados es la implementación del sistema de fiscalización electrónica, que la Gerencia de Transporte anunció en 2025, pero cuya puesta en marcha se retrasó por razones técnicas y administrativas. Ahora, la meta es que esté operativo durante el primer semestre de 2026.
Este sistema funcionará a través de cámaras inteligentes instaladas en puntos estratégicos del Centro Histórico y principales avenidas. Detectará automáticamente a los vehículos que invadan zonas rígidas, se estacionen en doble fila o incumplan la restricción vehicular por placa.
De acuerdo con Chirinos, la fiscalización electrónica permitirá segregar de forma automática a los taxistas con autorización SETARE y a otros conductores registrados, evitando sanciones erróneas. En cambio, quienes abandonen su vehículo en zonas prohibidas recibirán una notificación de multa en un plazo máximo de una semana, y no después de meses o incluso años, como ocurre actualmente con las papeletas manuales.
“La tecnología nos ayudará a que la sanción sea inmediata, y eso cambia el comportamiento”, indicó la gerente. “Hoy, cuando una papeleta llega meses después, el conductor ya olvidó la infracción o cree que no tendrá consecuencias. Con el sistema electrónico, el proceso será rápido, transparente y con registro audiovisual”.
El proyecto se coordina con la Gerencia de Tecnología de la Información y la Subgerencia de Fiscalización de Tránsito, que definirán los puntos de instalación de las cámaras y los mecanismos de interoperabilidad con la Policía y el Sistema de Administración Tributaria.

EDUCACIÓN Y SANCIÓN
La Gerencia de Transporte también prepara una campaña permanente de sensibilización dirigida a conductores, peatones y usuarios del transporte público. Se espera que la estrategia combine mensajes educativos con presencia en medios locales, redes sociales y visitas a instituciones educativas.
“Queremos que los niños y jóvenes sean agentes de cambio. Ellos tienen la capacidad de corregir hábitos desde casa y cuestionar las malas prácticas de los adultos”, explicó Chirinos.
La campaña, que se lanzará en marzo, tendrá como lema “No ocupes lo que no te pertenece”, y buscará recordar que el espacio público es un bien compartido.
No obstante, la funcionaria fue clara al señalar que la educación debe ir de la mano con la sanción. “Si no hay consecuencias, no hay cambio. El objetivo no es multar más, sino que la gente deje de infringir la norma. Pero para lograrlo, primero deben sentir que las reglas se cumplen y se hacen respetar”, afirmó.
DESAFÍO
El desorden vehicular de Arequipa no nació en esta gestión ni terminará con ella. La expansión urbana, el crecimiento del parque automotor —que supera los 250 mil vehículos— y la falta de planificación vial de largo plazo han convertido el tránsito en un problema estructural.
Sin embargo, Chirinos sostiene que la reducción del 20% en vehículos mal estacionados puede ser un primer paso tangible. “No es una cifra simbólica. Si logramos que uno de cada cinco conductores deje de ocupar zonas rígidas, habremos ganado espacio público, fluidez y respeto ciudadano”, dijo.
La meta final, según la gerente, no se mide solo en porcentajes, sino en cómo cambia la cultura vial de los arequipeños. “Si entendemos que respetar las normas es respetarnos entre nosotros, entonces habremos avanzado. Ese es el verdadero objetivo”, concluyó.
