Inundaciones problema de drenaje inconcluso y obras con deficiencias técnicas

Por Rocío Velazco C.

Un problema que sigue sin respuestas técnicas: la inundación de la Variante Uchumayo y otros bypass en época de lluvias en la ciudad.

EN UCHUMAYO, MARISCAL CASTILLA Y PEDRO P. DÍAZ

Arequipa enfrenta año tras año un desafío persistente y creciente con las fuertes lluvias estivales: los aniegos e inundaciones en los pasos a desnivel de vías principales, un problema que no solo impacta en la movilidad de miles de habitantes, sino que también refleja deficiencias técnicas estructurales en el diseño y gestión de sistemas de drenaje urbano.

Entre los puntos más críticos se encuentra la Variante Uchumayo, uno de los principales corredores de ingreso y salida de la ciudad, donde la falta de un drenaje pluvial eficiente ha convertido el cauce —destinado al control de aguas de lluvia— en una trampa para vehículos y personas cada temporada de precipitaciones.

GEOGRAFÍA Y DISEÑO VIAL, RAÍCES DEL PROBLEMA

Según  Víctor Rendón Dávila,  director de la Escuela de Ingeniería Civil de la Universidad Nacional de San Agustín (Unsa) la topografía y la configuración geométrica de la Variante Uchumayo complican el manejo de aguas pluviales. El bypass y actividades viales tienen zonas con pendiente limitada y se ubican en cotas más bajas respecto a las vías de evitamiento o corredores alternos, lo que hace que el agua tienda a concentrarse en los zanjones sin una salida natural por gravedad.

Añadió que el diseño implicó —en su momento— la necesidad de implementar un sistema de drenaje que canalice las aguas desde los puntos más bajos hasta un receptor final adecuado. El proyecto técnico asumido para ello fue el drenaje hacia el Canal del Cural, una infraestructura diseñada con criterios hidráulicos específicos, pero que hasta la fecha no ha sido completada, lo que agrava los problemas en la actualidad.

PROYECTO INCONCLUSO

El plan técnico original contempló que las aguas que se acumulan en la Variante de Uchumayo y otros sectores bajos sean conducidas al Canal del Cural. Este canal se dimensionó como estructura de concreto armado de 1 metro de ancho por 1,5 metros de altura, con una pendiente longitudinal de 0.004 y capacidad para un caudal de 1 m³/s, pensado para el régimen máximo de lluvia esperado en la zona. Además, se consideró un bordo libre de 0.90 m para evitar desbordes en presencia de material flotante y descargas externas, reveló Rendón Dávila, doctor en Ingeniería Civil en la Universidad Politécnica de Catalunya en España.

Sin embargo, añadió que buena parte de este sistema no se ha concluido. A la fecha solo se habría ejecutado aproximadamente 500 metros de los 1500 metros que se requieren para empalmar adecuadamente el drenaje con el Canal del Cural. Este vacío crítico en el sistema impide que las aguas pluviales tengan un camino seguro y eficiente de evacuación, dejando el zanjón como un embudo que se llena rápidamente ante lluvias intensas.

«Una obra de drenaje pluvial no puede quedar a medias, porque mientras exista un tramo sin construir, las aguas no tienen salida y regresan al punto más bajo, saturando el terreno y causando aniegos persistentes», explica el ingeniero Rendón. Esta afirmación cobra especial vigencia en situaciones de lluvia intensa, como las registradas recientemente, que han convertido nuevamente el bypass en una zona crítica inundada.

FACTORES QUE AGRAVAN EL PROBLEMA

Además de las deficiencias técnicas en la infraestructura de drenaje pluvial, existen otros factores que han empeorado la situación sostiene Rendón Dávila son:

1. Colmatación por residuos sólidos

Las lluvias recientes trajeron a la luz un problema conocido: la acumulación de basura y sedimentos en los colectores superficiales y buzones de desagüe. Según reportes municipales, esta colmatación impide el flujo normal de las aguas, provocando que las precipitaciones se acumulen rápidamente en los tramos bajos de la vía.

2. El crecimiento urbano y la impermeabilización

Arequipa ha experimentado un crecimiento urbano acelerado en las últimas décadas. Con ello, se ha producido una mayor impermeabilización del suelo, es decir, más áreas pavimentadas con menor capacidad de absorción natural de agua. Esto aumenta el volumen de escorrentía superficial que debe ser recogido por los sistemas de drenaje, que en el caso de la Variante de Uchumayo es limitado y parcialmente inexistente.

ALTERNATIVAS Y PROPUESTAS

Además de completar el proyecto de drenaje hacia el Canal del Cural, el análisis técnico de agua y de sistemas alternativos plantea varias propuestas que, según el docente universitario podrían ayudar a reducir la recurrente inundación de la Variante: son conexiones adicionales a torrenteras existentes. Por ejemplo, desde otros puntos críticos como la Av. Venezuela – Av. Mariscal Castilla, el drenaje podría ser conectado hacia la Torrentera N.º 2 con una tubería de 0,50 m de diámetro y 500 m de longitud, aprovechando la mayor pendiente natural del terreno y la capacidad de esta torrentera para soportar mayores caudales.

Del mismo modo, para el sector del Instituto Pedro P. Díaz – Guardia Civil, el planteamiento técnico sugiere un drenaje hacia la Torrentera N.º 3, con una tubería de 0,75 m de diámetro y 1500 m de longitud, lo cual permitiría aliviar la acumulación superficial antes de que llegue a los tramos bajos.

Mejorar la capacidad en tramos de baja pendiente, es decir en sectores como la Av. Cayma – Av. Ejército / Trinidad Morán, el agua drena actualmente hacia la Torrentera Chullo, pero la baja pendiente limita su eficiencia. La alternativa técnica más viable es aumentar el diámetro de la tubería principal para mejorar la conducción por gravedad, evitando congestiones y respaldos en períodos lluviosos.

La inundación recurrente en la Variante Uchumayo, evidenciada nuevamente en los últimos días con vehículos varados y tramos anegados tras lluvias intensas, no es un accidente aislado o una simple molestia temporal. Es la expresión clara de deficiencias estructurales, proyectos incompletos y falta de visión técnica integral en el manejo de aguas pluviales urbanas.

La ciudad de Arequipa necesita, con urgencia, una intervención técnica seria que combine:

Según el Ing. Rendón, sin estas acciones concretas y coordinadas entre las instituciones responsables —Gobierno Regional de Arequipa, Municipalidad Provincial y distritales, y la participación técnica de universidades y especialistas— la ciudad seguirá enfrentando cada temporada de lluvias los mismos aniegos, con costos sociales y económicos elevados.

El diagnóstico técnico no deja dudas: el drenaje de Arequipa no puede tratarse como obras aisladas, sino como un sistema urbano integrado. Cada bypass, avenida o zanjón forma parte de una red que debe conectarse hidráulicamente a canales, torrenteras y colectores principales.

Víctor Rendón Dávila,  director de la Escuela de Ingeniería Civil de la Universidad Nacional de San Agustín (Unsa).

“El error ha sido ejecutar obras viales sin considerar la hidrología urbana completa. Un bypass no es solo pavimento y señalización; es también una estructura hidráulica”, remarca el director de la Escuela de Ingeniería Civil de la UNSA.

En ciudades con topografía irregular como Arequipa, los drenajes requieren estudios de cuenca urbana, simulaciones de caudales de diseño y proyecciones de crecimiento urbano. Sin esos criterios, las lluvias —cada vez más intensas por el cambio climático— superan fácilmente la capacidad de los sistemas actuales.

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