VOLTAIRE, EL FILÓSOFO ILUSTRADO
Por Julio Lopera Quintanilla. (*)
Voltaire es un poeta, novelista, dramaturgo, historiador, ensayista, divulgador científico y sobre todo uno de los pensadores más lúcidos de la Ilustración. Defendió derechos civiles como la libertad de pensamiento, de expresión, la libertad religiosa, abogó además por la monarquía constitucional y la separación entre la iglesia y el Estado.
Francois Marie Arouet vino al mundo la madrugada del 20 de febrero de 1694, su padre fue Francois Arouet, trabajaba como funcionario del Tesoro y su madre fue Margarithe Teresa Daumard.
Quien sería uno de los más altos exponentes de la filosofía de todos los tiempos se educó en el Colegio Luis Le Grand que los jesuitas tenían en París. Cuando terminó el colegio su padre que quería que sea abogado lo envió para que estudiara Leyes en Caen, Normandia. Pero, el joven siguió escribiendo diversos ensayos y estudios sobre temas relacionados con la historia.
En su juventud, se enfrentó a la Regencia de Francia; por ese motivo estuvo encarcelado varios meses en la Bastilla. Después de esos terribles días, adoptó el sobrenombre de Voltaire y poco tiempo después de su encarcelamiento, presentó su obra teatral “Edipo”, la misma que le valió la Medalla de Honor que le entregaron el regente y el rey Jorge I de Gran Bretaña.
En 1717, completó su poema sobre Enrique IV de Francia, pero nadie quiso publicar la pieza literaria por lo que se fue de Francia en compañía de Marie de Rubelmonde, una joven viuda que se convirtió en su amante.
Más tarde, habiendo tenido graves problemas en París, fue arrestado y apresado en la Bastilla, y posteriormente consiguió ser deportado a Inglaterra el dos de mayo de 1726.

A finales del mismo año, vivió en la casa del secretario de Lord Bolingbroke que le proporcionó una habitación en la cual vivió entre 1727 y 1728. Más tarde, de nuevo en París, residió en la casa de Peter Vaillant, un impresor hugonote que tenía aspiraciones políticas y quien le hizo sentir como en su casa.
En 1732, publicó con escaso éxito, su obra “Zaire” y en 1733 se imprimieron sus extraordinarios ensayos sobre el gobierno, la literatura, la religión y la ciencia en los que elogiaba a la monarquía constitucional de Inglaterra, fueron impresos sin censura real en París, pero el libro que contenía los escritos fue quemado y Voltaire tuvo que huir a Inglaterra donde se movió en los altos círculos de la nobleza.
Después de dos años regresó a Francia y compró con el matemático francés Charles Marie de la Condamine una lotería con la que ganó un millón de libras esterlinas y luego consiguió que el Tribunal de Hacienda le diera la posibilidad de tomar el control del fiduciario de su progenitor, era sin duda millonario.
En 1738, presentó su libro “Elementos de la Filosofía de Newton”, un trabajo de divulgación científica que contribuyó enormemente a la difusión de las ideas científicas del genial físico, hasta tal punto que esta publicación, fue fundamental para que se aceptara su teoría de la gravedad y su teoría de la óptica en Francia.
En 1740, publica “El Antimaquiavelo”, una obra en la que refuta a “El Principe” de Nicolas Maquiavelo sosteniendo que los gobernantes deben regirse por la ética.
En 1756, publicó su libro “Ensayo sobre las Costumbres y el Espíritu de las Naciones”, obra que comprende un análisis extenso de la historia de Francia y las guerras civiles y religiosas. Estos libros que el filósofo escribió sobre Newton se compusieron en colaboración con la marquesa Emile Du Chatelet, reconocida matemática y filósofa de Francia.
Su novela sobre el Rey Carlos XII de Suecia, junto con sus “Cartas sobre los ingleses” muestran la posición convincente y clara que tenía el pensador francés respecto a la intolerancia y las religiones instauradas.
El filósofo y la marquesa estudiaron la metafísica y se preocuparon de Dios y el alma, además del estudio serio de la Biblia y dedujeron que la metafísica y el libro tenían un contenido dudoso.
En 1743, Voltaire fue enviado por el gobierno francés para que espiara al Rey Federico I de Prusia sobre sus intervenciones en la guerra de Sucesión Austriaca; aprovechando la confianza que el monarca dispensaba al famoso filósofo.
Después de la muerte de la duquesa Emile Du Chatelet, Voltaire enrumba a Postdam en 1750 por invitación de Federico el Grande, Rey de Prusia, con el permiso del Rey Luis XV, Federico lo designó miembro de la Orden del Mérito y le dio un salario de 20,000 libras francesas y dispuso para él una de las mejores habitaciones del Palacio. Posteriemente, el judío financiero Abraham Hirschel lo acusó de robo y falsificacion en unos momentos muy delicados desde el punto de vista internacional para el rey Federico. El 1 de enero, Voltaire renunció al cargo y se marchó a Francia en marzo.
En 1747, publica su novela filosófica “Zadig” que trata de la historia de un sabio de Babilonia, que era un hombre muy justo que dejó muchas enseñanzas.
En 1752 se edita en la ciudad de Berlín “El siglo de Luis XIV”, una obra de carácter histórico en la que ensalza el reinado del monarca francés posicionándolo como líder en una edad de oro desde el punto de vista cultural, social y militar.
En 1754, Luis XV prohibió la entrada de Voltaire a París por lo que este se trasladó a Ginebra, donde compró una propiedad en Les Délices, pero tuvo un conflicto con los ginebrinos calvinistas porque sus ideas filosóficas contrastaban con la fe protestante.

Retornó a la capital francesa después de una ausencia de 25 años para el estreno de su última tragedia “Irene”, la aclamación fue multitudinaria.
En 1755, compuso “El poema sobre el desastre de Lisboa”, un poema épico sobre el terremoto que hubo en Lisboa. Este poema está considerado por muchos como la introducción a su novela “Cándido o el optimismo” publicada en 1759, obra filosófica que narra la historia de un joven que es echado de un castillo por declarar a una joven su amor. La obra se atribuye a Voltaire, aunque este nunca aceptó su autoría.
Francois Marie Arouet murió la noche del 30 de mayo de 1778 y sus familiares y amigos lo sepultaron en la Abadía de Scellieres en la región de Champaña. Pero, cuando la Asamblea Nacional de Francia consideró a Voltaire como un precursor de la Revolución Francesa, su cadáver fue trasladado la mañana del 11 de abril de 1791 al Panteón de París. Al sepelio asistió más de un millar de personas.
El eminente filósofo italiano, Michelle Federico Sciacca al referirse a Voltaire expresa: “Pontífice máximo de la nueva religión de las luces fue Francois Marie Arouet (Voltaire), fue también el evangelio de la Summa totius naturalis scietiae, la Enciclopedie”.
Voltaire, el más importante representante del Siglo de las Luces, fue llamado en su época “El rey Voltaire”.
