Ejército chileno despliega maquinaria en frontera con Tacna para construir zanja
Por Jorge Turpo R.
El gobernador regional de Tacna, Luis Torres, expresó su preocupación y envió un documento al presidente José Balcázar para que el Perú también tome medidas.
PARA FRENAR MIGRACIÓN IRREGULAR
Un inusual despliegue de maquinaria pesada del Ejército chileno en la frontera con Perú ha generado preocupación en las autoridades del sur del país. El movimiento de equipos se registra en las inmediaciones del complejo fronterizo de Chacalluta, cerca de la Línea de la Concordia, y forma parte de las primeras acciones del denominado Plan Escudo Fronterizo, impulsado por el gobierno del presidente chileno José Antonio Kast.
De acuerdo con reportes difundidos por medios chilenos, el arribo de la maquinaria ocurrió durante la noche del jueves. El despliegue incluye retroexcavadoras, cargadores frontales, camiones cisterna y vehículos de transporte militar que fueron trasladados a la zona en plataformas de carga.
Videos difundidos por viajeros en redes sociales ya advertían sobre la presencia de al menos 11 unidades de maquinaria pesada en las cercanías de la frontera entre Arica y Tacna.
Según información preliminar recogida por la prensa chilena, estos equipos permanecerán en un campamento militar instalado en la zona desde la época de la pandemia, a la espera del inicio de las obras de excavación para la denominada “zanja fronteriza”, trabajos que podrían comenzar formalmente el lunes 16.
La medida responde a una de las principales promesas de campaña del presidente Kast: reforzar el control de la frontera norte de Chile para frenar el ingreso irregular de migrantes y combatir delitos vinculados al crimen organizado.
El gobierno chileno inició la implementación del Plan Escudo Fronterizo. Como parte de esta estrategia, el mandatario firmó en el Palacio de La Moneda seis decretos, tres de ellos orientados directamente a fortalecer la seguridad en las zonas limítrofes.
Uno de los ejes centrales de este plan es la construcción de barreras físicas y zanjas en sectores de la frontera, obras que estarán a cargo del Ministerio de Obras Públicas de Chile en coordinación con el Cuerpo Militar del Trabajo del Ejército.
Las primeras intervenciones se realizarán en la zona norte del país, tanto en la frontera con Perú como en sectores cercanos a Bolivia.
El despliegue también contempla el incremento de la presencia militar en el área. El delegado presidencial de la región chilena de Arica y Parinacota, Cristian Sayes, confirmó que se reforzará la dotación de tropas.

“Tenemos aproximadamente 300 efectivos militares y este aumento de dotación es de un 100%; va a haber más de 600 efectivos militares en el sector, además de 95 militares que son del equipo de trabajo”, dijo a radio Bio Bio.
REACCIÓN DE TACNA
La presencia de maquinaria y tropas en la zona fronteriza ha generado reacciones en el lado peruano. El Gobierno Regional de Tacna solicitó al Ejecutivo nacional reforzar la vigilancia en la frontera sur ante las medidas adoptadas por el país vecino.
El gobernador regional de Tacna, Luis Ramón Torres Robledo, expresó su preocupación a través del Oficio N.º 160-2026-GR, dirigido al presidente de la República, José María Balcázar Zelada.
En el documento, la autoridad regional advierte que se ha informado públicamente sobre el uso de maquinaria pesada del Ejército chileno para la construcción de zanjas y otras barreras físicas a lo largo de la frontera.
Estas infraestructuras, según explicó, tendrían como finalidad impedir el ingreso irregular de ciudadanos extranjeros hacia territorio chileno, especialmente a través de pasos no habilitados que conectan con el sur peruano.
Torres Robledo consideró que, ante este escenario, el Estado peruano debe evaluar acciones para reforzar el control en la frontera.
“El reforzamiento del control fronterizo es fundamental para prevenir el tránsito irregular de personas, garantizar el cumplimiento de la normativa migratoria y proteger el orden interno y la seguridad nacional”, sostuvo el gobernador regional.
En su comunicación oficial, el Gobierno Regional de Tacna solicitó que el Ejecutivo, a través del Ministerio de Relaciones Exteriores y otras instituciones competentes, disponga medidas que permitan fortalecer la vigilancia en la zona limítrofe.
La autoridad regional señaló que estas acciones buscan proteger los intereses del país y mantener la estabilidad en una zona considerada estratégica.
Mientras tanto, en el lado peruano también se han adoptado algunas medidas de vigilancia. En la carretera Panamericana Sur, en los accesos hacia la frontera, unos 40 efectivos de la Policía Nacional del Perú mantienen patrullaje permanente.

A este contingente se suman 50 agentes de la Dirección Nacional de Operaciones Especiales (Dinoes), quienes desde hace varios días refuerzan los puntos estratégicos de control en la zona.
El despliegue militar chileno ocurre en un contexto regional marcado por el aumento de la migración irregular y el crecimiento de actividades ilícitas vinculadas al narcotráfico, el tráfico de personas y otras redes del crimen organizado que operan en las zonas fronterizas.
En ese escenario, la frontera entre Tacna y Arica vuelve a convertirse en un punto clave de atención para ambos países, mientras las autoridades peruanas evalúan las implicancias de las medidas adoptadas por el gobierno chileno.
