Griferos reportan estabilidad del GLP, pero persiste volatilidad en gasolinas
Tras el alza ocasionada por la interrupción del transporte de gas natural y líquidos de la Transportadora de Gas del Perú (TGP), el precio del gas licuado de petróleo (GLP) se estabilizó en Arequipa, aunque todavía no retorna a los niveles previos a la contingencia. Mientras tanto, el gasohol y la gasolina continúan registrando precios elevados. Desde la Asociación de Empresarios Griferos de Arequipa descartaron un nuevo incremento en las próximas semanas, aunque advirtieron que la falta de una política energética nacional continúa siendo un factor de riesgo para el sector.
El vicepresidente del gremio, Magno Salas Montiel, detalló que durante la contingencia registrada en marzo el galón de GLP llegó a comercializarse hasta en S/ 12 en la región sur. Sin embargo, tras la normalización del abastecimiento, el precio descendió progresivamente hasta alcanzar un promedio actual de S/ 7.50 en Arequipa, aún por encima de los S/ 6 que se registraban antes de la crisis.“El GLP presenta menor sensibilidad frente a variaciones internacionales. A corto plazo no va a haber una mayor variación. La fluctuación es leve y no es tan sensible”, precisó.
En contraste, los combustibles líquidos continúan mostrando amplias variaciones de precio en Arequipa. Según el portal Facilito de Osinergmin, el gasohol premium se comercializa entre S/ 10.20 y S/ 20.20 por galón, mientras que el gasohol regular oscila entre S/ 9.59 y S/ 22.00. En tanto, la gasolina de 84 octanos se expende desde S/ 12.80 hasta S/ 17.99, la gasolina premium entre S/ 11.09 y S/ 21.99, y la gasolina regular entre S/ 9.27 y S/ 22.00. Las diferencias responden a la alta volatilidad de los combustibles líquidos, cuyo comportamiento depende directamente de las fluctuaciones del mercado internacional.
A diferencia del GLP, cuya producción nacional cubre gran parte de la demanda interna, las gasolinas y el gasohol presentan una mayor exposición a factores externos, situación que termina impactando en el costo final de bienes y servicios. Salas Montiel descartó además un nuevo escenario de escasez como el registrado durante marzo y aseguró que el abastecimiento se encuentra plenamente regularizado. Añadió que, pese a las tensiones internacionales que afectan al mercado energético, no existen elementos que anticipen una alteración significativa en el precio del GLP en el corto plazo.
No obstante, el dirigente advirtió que esta estabilidad relativa no garantiza que el mercado energético esté libre de futuras contingencias. Sostuvo que el país continúa arrastrando una debilidad estructural: la ausencia de una política energética integral que permita planificar inversiones, fortalecer la infraestructura de abastecimiento y responder con mayor eficacia ante interrupciones en la cadena de suministro. “Tenemos recursos en el subsuelo, pero no se están aprovechando adecuadamente. Lo que falta son políticas claras que permitan garantizar inversión y estabilidad para que el consumidor acceda a mejores precios”, señaló.
Desde el gremio indicaron que la crisis registrada en marzo dejó en evidencia falencias en la planificación energética nacional, aunque remarcaron que el mercado regional del GLP muestra actualmente señales de estabilidad.
