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PERO NO ESTARÁN LISTOS PARA EL 2027
Disipadores de energía hidráulica se
perfilan como solución para El Chullo

La especialista Luisa Macedo sostiene que las obras deben ejecutarse en las quebradas de la parte alta de la cuenca para reducir la fuerza del agua y retener las grandes rocas antes de que lleguen a la ciudad. Mientras ese proyecto se concreta, las acciones se centrarán en la limpieza y el reforzamiento de los cauces.
Por Jorge Turpo R.
La violencia con la que la torrentera El Chullo descendió durante la última temporada de lluvias dejó una pregunta que aún no encuentra respuesta: ¿cómo evitar que una tragedia similar vuelva a repetirse? La avenida de agua, lodo y enormes rocas que atravesó Cayma, Cerro Colorado, Yanahuara y el Cercado dejó viviendas dañadas, infraestructura destruida e incluso pérdidas humanas.
A pocos meses del inicio de una nueva temporada de precipitaciones y con la presencia del Fenómeno de El Niño como una amenaza latente, la preocupación vuelve a instalarse en Arequipa.
Para la especialista en gestión del riesgo de desastres y subgerenta de riesgos de la Municipalidad Distrital de Cerro Colorado, Luisa Macedo, la solución definitiva no pasa por ampliar el cauce de la torrentera, sino por intervenir desde el lugar donde nace el problema, es decir en las quebradas ubicadas en las faldas de los volcanes.
Macedo explicó que una de las propuestas técnicas consiste en instalar disipadores de energía hidráulica en la parte alta de la cuenca.
Se trata de una obra que permitiría reducir la fuerza con la que desciende el agua y evitar que las enormes rocas lleguen hasta la ciudad. No obstante, advirtió que ese proyecto no podrá ejecutarse antes de la temporada de lluvias de 2027.
«La implementación de los disipadores requiere planificación, estudios y financiamiento. Es un proyecto de mediano y largo plazo. Hoy debemos concentrarnos en las acciones de prevención», sostuvo.
La especialista señaló que tras la emergencia registrada este año se iniciaron coordinaciones con el Gobierno de Estados Unidos para recibir asistencia técnica de especialistas que ayuden a diseñar esta infraestructura.
La Embajada de Estados Unidos mostró disposición para colaborar, pero el proceso quedó suspendido tras el cambio de autoridades en la Municipalidad Provincial de Arequipa.
Consideró que ahora el Gobierno Regional podría retomar esas gestiones junto con los municipios involucrados.
¿AMPLIAR LA TORRENTERA?
Aunque después del desastre muchas personas plantearon ampliar o profundizar el cauce de la torrentera El Chullo, Macedo afirmó que esa alternativa ya no resulta viable.
Explicó que gran parte del recorrido de la torrentera se encuentra rodeado por viviendas y urbanizaciones consolidadas. Cualquier intento por ensanchar el cauce implicaría expropiaciones, reubicación de familias y la demolición de infraestructura existente, una intervención de enorme complejidad social y legal.
A ello se suma el elevado costo de una obra de esa magnitud. La especialista indicó que actualmente no existe un presupuesto que permita ejecutar un proyecto de esas características, por lo que insistió en que resulta más eficiente intervenir en la parte alta de la cuenca para controlar el problema desde su origen.
LOS DISIPADORES
Los disipadores de energía hidráulica son estructuras de ingeniería diseñadas para disminuir la velocidad con la que baja el agua por las quebradas. En lugar de permitir que el torrente descienda con toda su fuerza hacia la ciudad, estas obras obligan al flujo a perder velocidad mediante escalones, diques de retención, bloques de concreto, barreras especiales o cuencas de amortiguación.
La explicación puede entenderse con un ejemplo sencillo. Si una roca rueda cuesta abajo por una pendiente pronunciada, irá ganando velocidad hasta convertirse en un proyectil. Si en el camino encuentra varios obstáculos que la obligan a detenerse o cambiar de dirección, llegará mucho más despacio al final del recorrido.
Con el agua ocurre algo parecido. Al reducir su velocidad, también disminuye la capacidad que tiene para arrastrar enormes piedras, troncos y toneladas de sedimentos.
En el caso de las torrenteras de Arequipa, estos disipadores podrían construirse en las quebradas donde nacen los flujos que luego atraviesan la ciudad. Allí actuarían como una especie de filtro. Las rocas de mayor tamaño quedarían retenidas en la parte alta y únicamente descenderían agua y materiales más pequeños, reduciendo el riesgo de huaicos e inundaciones como las registradas este año en El Chullo.
No se trata de una propuesta experimental. Países con geografía montañosa y quebradas activas llevan décadas utilizando este tipo de infraestructura. En Japón funcionan los denominados sabo dams, diques que retienen sedimentos y grandes rocas provenientes de montañas y volcanes.
En Suiza y Austria existen barreras escalonadas para controlar aludes de detritos, mientras que en Chile ciudades como Antofagasta y Copiapó construyeron obras similares después de sufrir graves aluviones.
LA PRIORIDAD ES PREVENIR
Mientras la solución estructural continúa en etapa de planificación, la prioridad será reducir el riesgo antes de la llegada de las lluvias.
Macedo indicó que durante los próximos meses se ejecutarán trabajos de limpieza, reforzamiento de los cauces, encauzamiento de las torrenteras y retiro de las grandes rocas que aún permanecen en el lecho de El Chullo. Estas acciones buscan evitar que ese material vuelva a ser arrastrado hacia las zonas urbanas.
La especialista también hizo un llamado a la ciudadanía para dejar de utilizar las torrenteras como botaderos de basura y desmontes. Cada temporada de lluvias, esos residuos terminan siendo transportados por el agua, obstruyen puentes y alcantarillas y aumentan el impacto de las inundaciones.
RESALTAR
Para Macedo, la tragedia ocurrida este año dejó una lección que no debería olvidarse.
Aunque los disipadores de energía hidráulica representan una alternativa técnicamente viable para reducir el riesgo, su construcción demandará tiempo. Hasta entonces, la prevención y el mantenimiento permanente de las torrenteras serán la principal defensa de Arequipa frente a las próximas lluvias.
