HERMANN  HESSE: EL ESCRITOR DEL AUTODESCUBRIMIENTO Y LA LIBERTAD INTERIOR

Por Julio Lopera Quintanilla. (*)

Hermann Karl Hesse es un genial novelista nacido en Calw, Alemania que abandonó la nacionalidad de la antigua  tierra de los germanos para adquirir la nacionalidad de la Confederación Suiza. Su existencia y producción artística tiene el influjo literario del Romanticismo Alemán, el Existencialismo y la corriente psicoanalítica de Carl Jung.

Hesse nació la madrugada del dos de julio de 1877. Fueron sus padres, Johannes Hesse, un probo y bondadoso pastor protestante de la Iglesia Luterana, y su madre Marie Gundert, una piadosa suiza francesa, que había nacido en la India antigua y legendaria. Ambos le enseñaron en los días de su infancia a seguir los pasos que en el mundo caminó hace más de dos milenios Jesús de Nazaret.

Asistió, en febrero de 1888, a la prestigiosa Escuela Latina con la finalidad de prepararse para los exámenes que debía aprobar para ingresar al Seminario Evangélico de Meulbronn donde accedió  para estudiar Teología; pero, al encontrar, en dicha institución, un sistema educativo que consideraba demasiado rígido optó por abandonar dichos estudios. Tras pasar por diferentes instituciones educativas y superar una profunda crisis existencial asistió al Gimnasio de Cannstantt en Stuttgart donde en 1893 aprobó un examen con el que finalizó su educación formal.

Quien sería un fabulador extraordinario, comenzaba su andar por el camino de las letras, dando origen a una novelística que nos ofrecería siempre tramas dirigidas al Mejoramiento (trama de la historia y de la fábula en la que el personaje principal se supera así mismo como ser humano) y también protagonistas redondos dentro de un microcosmos señalado por el misticismo, el hinduismo y el budismo de la cultura de la India milenaria.

La producción, plena de símbolos y metáforas, de Hermann  Hesse, se enmarca en un universo pleno de fantasía que caracteriza a las Novelas de Formación que presentan personajes que se auto descubren y se encaminan por la senda del crecimiento espiritual.

El que sería uno de los más grandes escritores de la Historia de la Literatura Universal sentó las bases de los temas y las estructuras narrativas de su producción literaria con “Peter Camezind” (1904), su novela primigenia, una pieza narrativa que nos cuenta la historia de un niño suizo que dejó su pueblo natal para convertirse en un intelectual de prestigio que busca descubrir la plenitud y el sentido de la vida.

El año  que publicó su primera novela,  el joven  escritor se casó con María Constanza Bernoulli una mujer que destacó en el arte de la fotografía. Se establecieron en Gaienhofem. Tuvo con su esposa una relación inestable que duró hasta que se divorciaron en 1922. El matrimonio tuvo tres hijos

El maestro de la Novela de Formación escribió, también, en los tiempos que iniciaba su carrera “Bajo las ruedas” (1906) una obra cuyo título es una metáfora de honda significación porque   representa un sistema educativo que destruye la capacidad creativa y la inventiva de los niños.

La obra cuenta la historia de Hans Gielbenrath, un niño prodigio, que en sus días de colegio obtuvo los mejores calificativos y después ingresó para estudiar teología en un prestigioso seminario en el que percibió las deficiencias de un sistema educativo que solo se preocupaba por el crecimiento académico sin tener en cuenta el desarrollo integral del ser humano.

En 1910, vio la luz “Gertrudis” una novela autobiográfica que refleja la honda crisis personal y creativa que vivió el novelista suizo en los  días que escribió dicha obra narrativa. La singular historia tiene que  ver con la forma como Khunn, el pintor lisiado, que protagoniza la novela, entiende las grandes decepciones del amor.

En 1914, Herman Hesse, publicó “Rosshalde”, una novela que tiene como tema la relación conflictiva que surge muchas veces entre la vocación por el arte y las convenciones familiares y una historia que narra la vida de Johann Verguth, un pintor que ha triunfado en el mundo del arte, pero que se debate entre las responsabilidades propias del hogar y la búsqueda de la plenitud espiritual.

En 1919, se editó “Demian” una de las novelas más emblemáticas y famosas del genio inmortal de la literatura alemana. Cuenta la historia de Emil Sinclair, de su tránsito de la niñez a la madurez, del mundo de mil ensueños en el que vivía hasta que se encontró con un enigmático personaje de nombre Max Demian, que lo condujo por la senda del auto razonamiento. La extraordinaria novela, muestra a todas luces, la influencia del psicoanálisis de Carl Jung.

En 1920, se editó “Klein y Wagner” la historia de un empleado bancario llamado Friedrich Klein que se encontraba a la mitad de la vida apesadumbrado por el sentimiento de la culpa y los instintos asesinos de quien desea dar muerte a su propia familia.

La novela cuenta como dicho personaje comete un día un gran desfalco en el banco que lo obliga a dejar atrás la posición acomodada que gozaba para marchar a Italia trasuntando las puertas del país del bel canto con un nombre falso. En la obra, están presentes las constantes de la novelística de Hesse; el autodescubrimiento y el crecimiento interior.

En 1922, publicó “Siddharta”, una gran novela filosófica que relata la vida, del hijo de un braman, llamado Siddharta, como el Buda, un personaje que buscando el conocimiento y la respuesta al sentido de la vida, emprende un camino trascendental para buscar la verdad con Govinda, su entrañable amigo de infancia; con ese propósito  se acerca a los Samanas, unos peregrinos de la antigua India que dejaban sus posesiones materiales y placeres del mundo para buscar la iluminación y la liberación espiritual. Con ellos inicia un periodo de ayuno, meditación y espera.

Siddartha, después de iniciarse con los samanas marcha con Govinda y los peregrinos al encuentro del Buda. Poco después del encuentro con el “Iluminado”, el amigo de Siddartha se une al grupo, y los caminos de los dos amigos se bifurcan, Siddartha sigue una senda diferente con la bella Kamala, a quien había conocido en las peregrinaciones, con ella pasará momentos inolvidables. Después de muchos años, ya mayores, los dos amigos que siguieron rumbos diferentes se encuentran para compartir sus propias experiencias.

Hesse se casó de nuevo en la primavera de 1924, con la bella y joven, Ruth Wenger una cantante que tenía una voz hermosa que lo  deslumbró por su talento y simpatía, pero que más tarde le fue infiel por lo que se divorciaron en 1927.

En 1928, publicó “El lobo estepario”, la que es tal vez la novela de mejor factura de toda la novelística de Herman Hesse. Es una obra compuesta en un estilo autobiográfico que refleja la profunda crisis espiritual que el autor vivió en la década de 1920. En la parte final de la novela combina con gran talento una fantasía rica en diversos elementos.

La novela, refleja una personalidad que está dividida entre un carácter huraño y una generosa humanidad  que es su propia personalidad  y, explora, también, la fracción del mundo psíquico del hombre moderno, la división entre la vida del ser humano dentro de la sociedad y las pulsiones instintivas. Es, definitivamente, una obra en la que se plasma un viaje en el que se mesclan la realidad concreta con la realidad ficcional que busca que el lector reflexione sobre la felicidad y el sentido de la vida.

En 1930, vio la luz “Narciso y Goldmuldo” una novela en la que narra la vida de la vida de los personajes que dan nombre al título del libro  y cuenta las peripecias, descubrimientos  aventuras y desventuras de unos protagonistas que tienen puntos de vista diferentes, cosmovisiones variadas y siguen caminos distintos.

En 1931 se casó con Ninon Dolbin una joven que vivía en un pequeño pueblo al oriente del Imperio Habsburgo que le tenía una gran admiración desde que leyó su novela  “Peter Camenzid” e inició con el escritor una larga e ininterrumpida correspondencia que culminó en el amor. Se conocieron y unieron  permaneciendo  juntos hasta la muerte del narrador. 

En 1932, publicó “Viaje al Oriente” la historia de un hombre llamado “H H” que se integra a una antigua y secreta asociación llamada La Liga que está conformada por personajes célebres del mundo de la realidad y del mundo de la fantasía. Buscando la verdad; varios de sus miembros acometen la arriesgada empresa  de viajar a través del tiempo recorriendo geografías diversas, muchas veces remotas. .

Vio la luz en 1943 “El Juego de abalorios” una sin par novela que narra la vida de Joseph Knechht quien se erige “maestro del Juego” de una elite que ha sintetizado todo el conocimiento, la ciencia y el arte de la humanidad. La sede de la asociación que congrega a los miembros de la elite cultural es Castalia, un lugar imaginario, un universo ficcional. La obra, una de las  novelas más complejas que ha escrito Herman Hesse, fusiona la Novela de Formación con el ensayo filosófico y la utopía. Tuvo una influencia muy grande  para que se concediera al autor el Premio Nobel de Literatura.

Hermann Hesse falleció el 9 de agosto de 1962 en Montagnola en el cantón del Tesino, Suiza, sus restos fueron sepultados en el cementerio de San Abbondio en Gentilino Suiza.

Hermann Hesse es un extraordinario narrador, un laureado poeta,  y un gran filósofo. Sus extraordinarias calidades para el arte tienen un influjo muy grande del misticismo y el mundo oriental.

(*) Centro Cultural Unsa.

Julio Cortázar afirmó al referirse a la obra de Hermann Hesse: “Su prosa es fascinante, soy un confeso lector de sus búsquedas existenciales” ¡Celebremos en este mes de julio al genial escritor que ha dejado a la posteridad un legado literario inconmensurable!

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