Miles de comuneros renuevan el último puente inca Q’eswachaka
CUSCO
Más de mil comuneros de cuatro comunidades quechuas del distrito de Quehue, en la provincia de Canas (Cusco), participan en la tradicional renovación del puente inca Q’eswachaka, una de las expresiones vivas más importantes del legado del Tahuantinsuyo. La ceremonia, que reúne a más de 2 000 visitantes nacionales y extranjeros, culminará este sábado 4 de julio con la apertura oficial del puente al tránsito peatonal.
La ancestral labor está a cargo de los pobladores de las comunidades de Winchiri, Qollana Quehue, Chaupibanda y Chokayhua, quienes iniciaron las actividades con ceremonias de agradecimiento a la Pachamama y a los Apus, en cumplimiento de la cosmovisión andina que acompaña este ritual transmitido de generación en generación.
Previo al inicio del tejido, mujeres, jóvenes y adultos recolectaron el ichu de la variedad conocida como «qoya», una fibra vegetal que crece en la zona y que, tras ser preparada mediante técnicas tradicionales, es convertida en resistentes sogas. Estas serán entrelazadas para reconstruir el puente colgante de más de 40 metros de longitud que cruza el río Apurímac y forma parte del histórico Qhapaq Ñan, la extensa red vial construida por los incas.
El alcalde de Quehue, Walter Oroche Quispe, informó que este año la renovación sufrió un retraso debido a diferencias con un grupo de comuneros; sin embargo, el diálogo permitió superar los inconvenientes y garantizar la continuidad de esta manifestación cultural.
Antes del tendido de los gruesos cables de fibra vegetal, los llamados «ingenieros andinos», acompañados por sacerdotes ancestrales, realizan rituales para pedir protección durante los trabajos y agradecer por la conservación de esta obra de ingeniería prehispánica. Como parte de la tradición, se presentan ofrendas simbólicas a la tierra y a las montañas sagradas.
La reconstrucción del puente ha despertado el interés de investigadores, antropólogos, documentalistas y periodistas de diversos países, entre ellos Bélgica e Italia, quienes registran cada etapa de este singular proceso. El puente recibe habitualmente alrededor de un centenar de visitantes por día, cifra que aumenta considerablemente durante la celebración anual.
Q’eswachaka fue declarado Patrimonio Cultural de la Nación en 2009 y, cuatro años después, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) lo reconoció como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. Estas distinciones resaltan el valor de los conocimientos ancestrales que han permitido preservar, hasta la actualidad, una técnica constructiva única en el mundo y símbolo de la identidad de los pueblos andinos.
