El Paseo del Estandarte renovó una tradición de fe y civismo
El símbolo de la ciudad partió de San Lázaro, recorrió la calle Santa Catalina y fue colocado a los pies de la Virgen de la Asunción. La ceremonia volvió a enlazar la historia, la fe y la identidad arequipeña.
FUE LLEVADO ANTE LA VIRGEN DE LA ASUNCIÓN
Arequipa renovó una de sus ceremonias más representativas con el Paseo del Estandarte, realizado como antesala de su 486.º aniversario de fundación española. El emblema recorrió el Centro Histórico hasta quedar bajo custodia del Arzobispado en la Basílica Catedral.
Más que un desplazamiento protocolar, el paseo constituye un rito cívico y religioso que vincula al gobierno de la ciudad con su memoria histórica. Cada agosto, el símbolo abandona temporalmente el municipio y es llevado ante la Virgen de la Asunción, patrona de Arequipa.
La actividad comenzó a las 09:00 horas en el óvalo de San Lázaro, uno de los barrios más antiguos y reconocido popularmente como cuna de la ciudad. Desde allí, la comitiva avanzó por la calle Santa Catalina con dirección a la Plaza de Armas.
Agentes de la Policía Municipal portaron el emblema durante el recorrido, acompañados por la bandera de Arequipa y bandas escolares. El sonido de bombos, cornetas y platillos marcó el paso de una marcha seguida por autoridades, estudiantes, vecinos y visitantes.
La alcaldesa provincial Ruccy Oscco Polar encabezó la delegación junto con los integrantes del Concejo Municipal. Participaron también la vicegobernadora Ana María Gutiérrez Valdivia, la presidenta del Consejo Regional, Norma Ortega Valdivia, y representantes de la Policía Nacional y las Fuerzas Armadas.
En la Catedral, Oscco entregó el estandarte al Arzobispado de Arequipa, representado por el vicario general Alberto Ríos Neyra. El emblema fue colocado a los pies de la Virgen de la Asunción, donde permanecerá hasta el inicio de los actos centrales del aniversario.
El ceremonial conservó el vínculo con la antigua Villa Hermosa de Nuestra Señora de la Asunta, fundada el 15 de agosto de 1540. Las descripciones históricas señalan que el antiguo estandarte fue confeccionado en terciopelo carmesí y reunió imágenes religiosas, las armas de Arequipa y los escudos de Castilla y León.
Tras la entrega se desarrolló el desfile institucional en la Plaza de Armas. Escoltas y bandas de diferentes colegios asumieron el protagonismo, confirmando que esta costumbre no quedó reducida al protocolo oficial, sino que continúa transmitiéndose entre nuevas generaciones.

Uno de los momentos más celebrados fue la presentación conjunta de la Institución Educativa Independencia Americana y la Gran Unidad Escolar Mariano Melgar. La fuerza de sus bandas convirtió su paso en una demostración de identidad y pertenencia a dos históricos planteles arequipeños.
El estandarte permanecerá en la Catedral hasta el izamiento de banderas, la misa y Te Deum y la sesión solemne programados para el 14 de agosto. Su recorrido recordó que el aniversario de Arequipa también se sostiene en ceremonias capaces de llevar el pasado hacia las nuevas generaciones.
