Advertencia que el sur no puede ignorar
Por: Carlos Meneses
La llegada de la DANA Bertha al sur del país vuelve a poner sobre la mesa una realidad que las autoridades y la población no pueden seguir enfrentando únicamente cuando la emergencia ya está encima: el clima exige prevención, preparación y capacidad de respuesta.
El SENAMHI advierte que durante los próximos días podrían registrarse lluvias, nieve, granizo, aguanieve y fuertes vientos en sectores de la sierra centro y sur. Arequipa, Cusco, Puno, Moquegua y Tacna deben mantenerse atentos a la evolución del fenómeno y, sobre todo, actuar antes de que sus efectos puedan convertirse en daños.
No se trata de generar alarma. Se trata de aprender de lo ocurrido recientemente.
En Arequipa, las lluvias y huaicos de los últimos días han dejado carreteras afectadas, interrupciones en la Panamericana Sur y poblaciones expuestas. El tramo Atico-Ocoña es una muestra concreta de cómo un evento meteorológico puede comprometer el transporte, el abastecimiento de alimentos y combustibles y, finalmente, la economía de miles de familias.
Por ello, cada nuevo aviso meteorológico debe ser entendido como una oportunidad para prevenir y no como una simple información del tiempo.
Las municipalidades y el Gobierno Regional tienen la responsabilidad de revisar sus puntos críticos, verificar la disponibilidad de maquinaria, limpiar cauces y quebradas, reforzar defensas y garantizar rutas de evacuación. También deben mantener activados sus sistemas de comunicación y coordinación con el COER, INDECI y las entidades técnicas.
La experiencia demuestra que esperar a que ocurra el huaico para recién movilizar maquinaria resulta mucho más costoso y peligroso.
En las zonas altoandinas, la prevención debe incorporar además la protección de cultivos, pastizales y ganado frente a la nieve, granizo y descenso de temperaturas. Las familias rurales necesitan información oportuna y mecanismos de respuesta que les permitan reducir pérdidas.
La población, por su parte, tampoco puede permanecer al margen. Revisar los techos y canaletas, asegurar objetos que puedan ser desplazados por el viento, evitar cruzar quebradas o zonas inundables y consultar el estado de las carreteras antes de viajar son acciones sencillas que pueden evitar tragedias.
Bertha todavía puede modificar su trayectoria e intensidad. Precisamente por eso, la preparación no puede esperar a conocer el impacto final.
El sur enfrenta un escenario meteorológico cada vez más complejo y no puede responder a cada emergencia como si fuera un hecho inesperado. La prevención debe convertirse en una política permanente, con presupuesto, planificación y responsabilidades claramente establecidas.
Arequipa y las demás regiones del sur tienen nuevamente una advertencia sobre la mesa. No esperemos el desastre para empezar a prepararnos. Cada aviso del SENAMHI debe traducirse en acciones concretas. Porque ante los fenómenos naturales no siempre podemos evitar que ocurran, pero sí podemos reducir significativamente sus consecuencias.
