Inundaciones en Nepal dejan centenares de fallecidos y desaparecidos
Nepal y zonas del Tíbet, en China azotadas por la naturaleza.
Una devastadora riada golpeó este miércoles el norte de Nepal y zonas del Tíbet, en China, dejando al menos 160 personas fallecidas y más de 700 desaparecidas, según el último balance de las autoridades. La mayoría de los desaparecidos serían extranjeros que se encontraban en las zonas afectadas.
Los equipos de emergencia continúan con las labores de búsqueda y rescate, mientras las autoridades evalúan la magnitud de los daños provocados por la crecida de las aguas. En Nepal se contabilizan 157 fallecidos, mientras que otros tres decesos fueron reportados en territorio chino.
El origen exacto de la emergencia todavía es materia de investigación. Inicialmente se consideró que una posible ruptura o desbordamiento de un lago glaciar en el Tíbet habría desencadenado la riada. Sin embargo, las autoridades también analizan la posibilidad de que un movimiento sísmico haya provocado un gran deslizamiento de tierra y posteriormente el bloqueo y desborde de un río.
El ministro de Asuntos Exteriores de Nepal, Shishir Khanal, señaló preliminarmente que un evento registrado durante la mañana habría generado un deslizamiento de tierra que bloqueó el cauce de un río, provocando posteriormente la inundación.
El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) informó inicialmente sobre un movimiento de magnitud 4,4, pero posteriormente revisó su evaluación y determinó que el fenómeno correspondió a un deslizamiento de tierra de magnitud 5,2, ocurrido aproximadamente a 55 kilómetros al noroeste de Kodari.
Ante la magnitud de la tragedia, el Gobierno de Nepal declaró durante tres meses como zona de desastre a las áreas afectadas. También dispuso la movilización de helicópteros militares y privados para reforzar las operaciones de búsqueda y rescate.
Las autoridades anunciaron además atención médica gratuita para los heridos y medidas destinadas a acelerar la recuperación de las carreteras, el suministro eléctrico y las telecomunicaciones dañadas por el desastre.
La tragedia generó también reacciones internacionales. El secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, expresó sus condolencias a los familiares de las víctimas y manifestó su solidaridad con todas las personas afectadas.
España activó canales de asistencia consular para atender a posibles ciudadanos afectados, aunque hasta el momento no se tenía información de españoles desaparecidos.
En Perú, la Cancillería expresó su solidaridad con los pueblos y gobiernos de Nepal y China y confirmó que, hasta el último reporte, no se habían registrado ciudadanos peruanos entre los damnificados.
Las labores de rescate continúan mientras se espera que el número de víctimas pueda aumentar debido a la gran cantidad de personas que permanecen desaparecidas.
