Construirán ocho pozas disipadoras en El Chullo
Las estructuras retendrán piedras y lodo en la parte alta de Cerro Colorado para reducir los desbordes en la zona baja. El plan conjunto con Cayma y Yanahuara demandará más de S/37 millones.
PARA EVITAR DESBORDES EN 3 DISTRITOS
Ocho pozas disipadoras serán construidas en la parte alta de la torrentera El Chullo, en el distrito de Cerro Colorado, para retener piedras, barro y sedimentos antes de que alcancen las zonas urbanas. La intervención buscará reducir la fuerza destructiva del caudal y evitar nuevos desbordes en Cayma, Yanahuara y Sachaca.
Explican que las estructuras funcionarán como grandes reservorios con muros elevados. Durante las lluvias, las rocas y los materiales pesados quedarán atrapados, mientras el agua continuará su recorrido con menor velocidad y carga de sedimentos.
La elaboración del diseño concluiría durante los próximos días y las autoridades esperaban obtener las aprobaciones en un plazo no mayor de 15 días. La construcción de las ocho pozas demandaría entre 30 y 40 días, por lo que podrían quedar terminadas durante noviembre si los procedimientos no sufrieran retrasos.
La intervención formó parte de un plan coordinado por las municipalidades de Cerro Colorado, Cayma y Yanahuara. Las obras indispensables en los tres distritos requerirían entre S/37 millones y S/42 millones, sin considerar el proyecto integral para toda la torrentera, cuyo costo superaría los S/200 millones.
Cerro Colorado necesitaría aproximadamente S/15 millones, mientras Cayma requeriría entre S/12 millones. Para Yanahuara se estimó una inversión de S/12 millones a S/15 millones, aunque la primera etapa urgente podría ejecutarse con recursos de entre S/6 millones y S/8 millones.
Además de las pozas disipadoras, Cerro Colorado construiría un muro de contención entre los puentes Canoas y Concordia. En Yanahuara se proyectó elevar los muros de ambas márgenes, profundizar diversos tramos del cauce e instalar estructuras hidráulicas que permitan conducir un mayor volumen de agua.
El plan también contempló construir un nuevo puente El Chullo y reponer el Independencia, demolido después de la emergencia. Ambas obras fueron consideradas indispensables debido a que los pasos existentes estrechaban el cauce. El puente Primavera sería elevado y modificado si se conseguía presupuesto adicional.
Los alcaldes distritales de las zonas afectadas no cuentan con los recursos suficientes y anunció gestiones ante el Gobierno central y Cerro Verde para ejecutar las obras mediante impuestos. Los proyectos serían divididos en tres componentes para facilitar su evaluación, aprobación y financiamiento.
Las autoridades también evaluarían un posible trasvase de la vertiente Gamarra hacia la quebrada Añashuayco, aunque la alternativa todavía no tenía consenso técnico. Paralelamente, los municipios intervendrían los puntos donde viviendas y otras construcciones redujeron el cauce y ocuparon sectores de la faja marginal.
Los desbordes del 19 y 22 de febrero afectaron más de 500 viviendas, arrastraron vehículos y cubrieron calles con piedras, agua y lodo. Los municipios fijaron septiembre como límite para concluir los diseños, permisos y gestiones financieras, pues las pozas y demás obras deberán ejecutarse desde octubre para estar operativas antes de la próxima temporada de lluvias.
