6-EDITORIAL
SEIS MESES DESPUÉS,
VUELVEN A PEDIR EL VOTO
El dato de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) merece algo más que una simple estadística: 833 candidatos que participaron en las elecciones generales de abril vuelven a competir en las Elecciones Regionales y Municipales 2026. En apenas seis meses cambiaron de escenario, de cargo y, en algunos casos, de territorio, pero no de propósito electoral.
El cruce realizado por la ONPE entre las 97 317 candidaturas inscritas para los comicios subnacionales y los registros de las elecciones generales identifica a 833 personas que participan nuevamente en una elección durante el mismo año. De ellas, 513 postularon a la Cámara de Diputados, 238 al Senado y 72 al Parlamento Andino.
El fenómeno no es ilegal ni, por sí mismo, cuestionable. El calendario electoral excepcional de este año explica buena parte de la coincidencia. Sin embargo, sí plantea una pregunta legítima para el elector: ¿qué significa que una persona pase de una candidatura nacional a una regional o municipal en cuestión de meses?
La respuesta no puede reducirse a la experiencia adquirida durante una campaña. Una elección municipal o regional exige conocer problemas concretos, presupuestos, servicios públicos, seguridad, infraestructura, transporte, agua y saneamiento. No basta con la exposición mediática conseguida en una campaña nacional ni con haber construido una estructura política durante algunos meses.
También resulta llamativo que diez personas que integraron fórmulas presidenciales en abril vuelvan ahora a disputar cargos subnacionales. Entre ellos aparecen candidatos que buscan alcaldías, regidurías o consejerías. El salto evidencia hasta qué punto la política electoral peruana puede convertirse en una carrera permanente, donde una derrota no necesariamente significa el retiro, sino apenas el cambio de papeleta.
Pero el elector tiene una responsabilidad central: no confundir persistencia electoral con capacidad de gobierno. Haber participado en una elección anterior no constituye, por sí solo, un mérito para administrar una municipalidad o un gobierno regional.
Los ciudadanos tienen derecho a conocer qué hicieron antes, qué resultados obtuvieron, de dónde provienen los recursos utilizados en sus campañas, quiénes integran sus equipos y cuáles son sus propuestas concretas. También deben observar si existe coherencia entre lo que ofrecieron en abril y lo que prometen ahora.
La coincidencia de candidaturas puede explicarse por un calendario electoral extraordinario. Lo que no debería convertirse en algo extraordinario es la exigencia ciudadana.
RESALTAR
Los 833 candidatos tienen nuevamente derecho a pedir el voto. Los electores tienen, igualmente, el derecho —y la responsabilidad— de revisar sus antecedentes, sus propuestas y su capacidad antes de marcar la cédula. Porque cambiar de elección en seis meses puede ser perfectamente válido; lo que debe quedar claro es si también existe una razón seria para volver a pedir la confianza ciudadana.
