6-EDITORIAL
EsSalud no puede
atender a crédito
La crisis financiera de EsSalud no es un problema contable que pueda esconderse detrás de balances, informes o explicaciones administrativas. Cuando el Seguro Social acumula S/5 624 millones por cobrar, lo que está en juego es su capacidad para atender oportunamente a millones de asegurados que dependen de sus hospitales, centros de salud, medicamentos, especialistas y servicios.
La cifra resulta preocupante por su magnitud, pero también por quiénes aparecen entre los principales deudores. Los gobiernos regionales acumulan obligaciones por S/1 461 millones; las empresas privadas deben más de S/434 millones y las municipalidades superan los S/422 millones. Es decir, recursos que deberían contribuir al financiamiento de la seguridad social permanecen pendientes mientras EsSalud continúa obligado a prestar atención.
Del total de la cartera, S/2 718 millones corresponden a deuda tributaria y S/2 906 millones a deuda no tributaria. La presidenta ejecutiva de EsSalud, Zulema Tomás, ha advertido ante el Congreso sobre esta situación y planteado mecanismos para acelerar la recuperación de estos recursos.
Hay aquí una contradicción que el Estado no puede seguir tolerando. Si los aportes de los trabajadores son retenidos o presupuestados, pero finalmente no llegan a EsSalud, el problema termina trasladándose al paciente. Se deterioran los servicios, se posterga la renovación de equipos, se acumulan necesidades y aumenta la presión sobre hospitales que ya enfrentan dificultades para responder a la demanda.
La propuesta de transferir directamente a EsSalud los recursos correspondientes a los aportes de trabajadores de gobiernos regionales y locales merece ser discutida con seriedad en el Congreso. No se trata de quitar recursos a una institución para entregárselos a otra, sino de garantizar que el dinero tenga el destino para el cual fue generado.
También se ha planteado recuperar alrededor de S/2 000 millones mediante saldos de balance y eliminar temporalmente la comisión que recibe la Sunat por recaudar los aportes, medida que podría generar unos S/160 millones adicionales. Son alternativas que deben ser evaluadas con transparencia, sustento técnico y mecanismos de control.
Pero recuperar la deuda no puede convertirse en la única respuesta. EsSalud también necesita mejorar su gestión financiera, fortalecer la cobranza y evitar que nuevas obligaciones se acumulen. Una institución que presta servicios de salud no puede funcionar permanentemente esperando que sus deudores decidan cuándo pagar.
El Congreso y el Ejecutivo tienen una responsabilidad concreta: asegurar que los aportes destinados a la seguridad social lleguen oportunamente a su verdadero destino. Cada sol que no ingresa a EsSalud representa menos capacidad para atender al asegurado.
RESALTAR
La seguridad social no puede funcionar a crédito. Los trabajadores cumplen con aportar y el Estado debe garantizar que esos recursos lleguen a EsSalud. Lo contrario significa trasladar las consecuencias de una deuda millonaria a los casi 13 millones de asegurados, precisamente a quienes deberían estar protegidos.
