Chile: aluvión deja seis muertos y casi 2 000 viviendas afectadas
Al menos seis personas fallecieron y cerca de 2 000 viviendas resultaron afectadas por un devastador aluvión que descendió de la precordillera y golpeó la comuna de Las Condes, en la capital chilena. El fenómeno, registrado la tarde del jueves, provocó inundaciones, acumulación de lodo y daños materiales, mientras los equipos de emergencia continuaban las labores de rescate y evaluación de las zonas impactadas.
De acuerdo con el balance presentado el viernes por el Comité de Gestión del Riesgo de Desastres (COGRID), unas 1 960 viviendas sufrieron daños menores y otras 55 registraron daños mayores. Asimismo, alrededor de 200 hectáreas quedaron anegadas como consecuencia de las intensas precipitaciones y el desplazamiento de agua y barro desde las zonas altas.
El delegado presidencial, Germán Codina, señaló que las autoridades seguían recopilando información para determinar la magnitud de la tragedia y confirmar si la cifra de fallecidos se mantenía en seis. La evaluación de los daños y la búsqueda de posibles víctimas continuaban entre las principales prioridades de los organismos de respuesta.
Los equipos de emergencia enfrentaron dificultades para acceder a diversos sectores afectados. El comandante Giorgio Tromben, del Cuerpo de Bomberos de Santiago, informó que los rescatistas auxiliaron a personas atrapadas en vehículos y viviendas invadidas por el lodo. También se realizaron operaciones para evacuar a quienes quedaron aislados en universidades y otros establecimientos de difícil acceso.
La alcaldesa de Las Condes, Catalina San Martín, advirtió que numerosas viviendas habían sido inundadas y señaló que las brigadas municipales participaban en las labores para poner a salvo a los residentes atrapados.
La meteoróloga chilena Allison Göhler explicó que el aluvión se originó por una línea de tormentas que avanzó de norte a sur sobre la región Metropolitana. Las precipitaciones se concentraron en un período corto, una condición que favoreció la acumulación y el desplazamiento repentino de grandes volúmenes de agua hacia las zonas bajas.
El desastre volvió a poner en evidencia los riesgos que representan las lluvias intensas en sectores cercanos a la precordillera. Mientras continúan las evaluaciones, las autoridades mantienen las labores de asistencia y monitoreo ante la posibilidad de nuevas emergencias en las áreas afectadas.
