Ministros y legisladores protagonizan altercado durante debate de facultades

Un tenso enfrentamiento verbal entre el ministro del Interior, César Astudillo, y el senador de Juntos por el Perú, Iber Maraví, obligó a suspender temporalmente la sesión de la Comisión de Constitución del Senado, durante el debate sobre la delegación de facultades legislativas al Poder Ejecutivo.

El incidente ocurrió el 10 de octubre, cuando la senadora de Ahora Nación, Ruth Luque, cuestionaba las medidas planteadas por el sector Interior y reclamaba una reforma policial profunda. Durante su intervención, sostuvo que el ministro parecía tener temor de reconocer la necesidad de transformar la Policía Nacional.

La exposición fue interrumpida y generó la reacción de Maraví, quien cuestionó la forma en que Astudillo habría intervenido. Según el legislador, el titular del Interior interrumpió a Luque de manera descortés e insolente, lo que motivó su reclamo ante la presidencia de la comisión.

Maraví aseguró que, después de su intervención, recibió improperios y expresiones ofensivas. También denunció que el senador Luis Giampietri se acercó a su asiento de manera intimidante cuando la sesión fue suspendida.

De acuerdo con la versión de Maraví, Giampietri habría intentado confrontarlo físicamente e incluso lo invitó a resolver el conflicto fuera del recinto parlamentario. El legislador rechazó esa conducta y sostuvo que su reclamo inicial buscaba garantizar el respeto al uso de la palabra de una integrante del Senado.

La controversia se produjo en medio de la discusión de las facultades solicitadas por el Ejecutivo, un asunto que comprende propuestas vinculadas con la seguridad ciudadana y las acciones contra la criminalidad.

El debate sobre la delegación legislativa exige que los parlamentarios evalúen las medidas propuestas, sus alcances y su utilidad para enfrentar los problemas del país. Sin embargo, el altercado desplazó momentáneamente la atención del contenido de las iniciativas hacia el comportamiento de los representantes políticos.

La sesión fue suspendida durante cinco minutos para contener la tensión. El episodio dejó en evidencia el clima de confrontación que puede afectar la deliberación parlamentaria, precisamente cuando el Gobierno busca obtener herramientas legislativas para responder a la inseguridad.

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