3-1 SEDAPAR contempla escenario de 15 días sin agua potable ante riesgo de El Niño
EMERGENCIA HÍDRICA
SEDAPAR se prepara para afrontar
hasta 15 días sin agua potable ante El Niño
La empresa contempla un escenario extremo de interrupción del servicio y prevé disponer de hasta 100 camiones cisterna. Ejecuta obras por S/ 6 millones y cuenta con S/ 14,6 millones para acciones preventivas y de respuesta inmediata.


Arequipa podría afrontar una emergencia hídrica de consecuencias severas si las lluvias asociadas al Fenómeno de El Niño afectan las fuentes de captación y la infraestructura que permite abastecer de agua potable a la ciudad. Ante ese riesgo, SEDAPAR incorporó en su Plan de Gestión Reactiva un escenario hipotético en el que el servicio podría interrumpirse durante un periodo de hasta 15 días.
La gerente general de la empresa, Yanet Montoya Vera, precisó que se trata de una situación extrema que esperan no tener que enfrentar. Sin embargo, sostuvo que la compañía está adoptando medidas para garantizar la disponibilidad de insumos y responder ante una eventual interrupción prolongada del suministro.
La preparación contempla la adquisición de productos químicos, accesorios, tuberías y válvulas que permitan mantener las operaciones y atender las contingencias durante 15 días, incluso si la empresa no pudiera adquirir suministros adicionales a los que compra habitualmente.
El planteamiento evidencia la dimensión de los riesgos que SEDAPAR considera en su planificación frente a las lluvias. No significa que exista una interrupción prevista del servicio por ese periodo, sino que la empresa busca contar con recursos para responder ante una emergencia de gran magnitud.
HASTA 100 CAMIONES CISTERNA
Uno de los principales desafíos será garantizar el abastecimiento de agua en los sectores que eventualmente queden sin servicio. Para ello, SEDAPAR contempla disponer entre 82 y 100 camiones cisterna, mediante el alquiler de unidades y el apoyo de entidades públicas.
La capacidad de respuesta dependerá de la disponibilidad efectiva de estos vehículos, de su distribución territorial y de la posibilidad de mantener un suministro continuo en los sectores afectados.
Actualmente, la empresa dispone de apenas tres camiones cisterna propios, ubicados en provincias. Montoya Vera informó que se gestiona la adquisición de dos unidades adicionales, cuya entrega está prevista entre octubre y noviembre.
La diferencia entre la cantidad de unidades propias y la flota que se espera movilizar refleja la importancia de la coordinación con otras instituciones y proveedores para atender una emergencia de gran alcance.
En un escenario de interrupción prolongada, la distribución mediante cisternas tendría que priorizar a las zonas más afectadas y garantizar el acceso al agua para las necesidades básicas de la población. La planificación deberá considerar también la demanda de hospitales, centros de salud y otros servicios esenciales.
LIMPIEZA DE COLECTORES Y BUZONES
Las lluvias intensas también representan una amenaza para el sistema de alcantarillado. Durante estos episodios, el ingreso de agua y residuos puede sobrepasar la capacidad de las redes, ocasionando el colapso de desagües, el desborde de buzones y la acumulación de aguas residuales en las calles.
La gerente general señaló que SEDAPAR realizó dos jornadas de limpieza de buzones y colectores durante 2026. No obstante, advirtió que algunas prácticas de la población dificultan el mantenimiento de la infraestructura.
Según explicó, durante las lluvias algunas personas retiran las tapas de los buzones, lo que permite el ingreso de piedras, sólidos y otros materiales que terminan acumulándose en las redes. Esta situación puede obstruir el sistema y agravar los problemas de evacuación de aguas residuales.
La funcionaria sostuvo que esperan evitar que estos hechos se repitan durante la próxima temporada de lluvias. Sin embargo, la prevención no depende únicamente de las labores de limpieza: también requiere mantener operativas las redes, atender los puntos vulnerables y promover el manejo adecuado de residuos.
OBRAS POR S/ 6 MILLONES
Como parte de las medidas preventivas, SEDAPAR ejecuta dos inversiones destinadas a reducir la vulnerabilidad de su infraestructura frente a las precipitaciones.
La primera intervención comprende mejoras en la línea que transporta agua cruda desde la fuente de captación hasta la planta de tratamiento Miguel de la Cuba Ibarra. La segunda está orientada a proteger el punto de captación, donde anteriormente se registraron problemas que podrían comprometer el abastecimiento.
Ambos proyectos se ejecutan mediante fichas de Inversiones de Optimización, Ampliación Marginal, Rehabilitación y Reposición (IOARR) y representan una inversión aproximada de S/ 6 millones.
De acuerdo con los cronogramas previstos, los trabajos deben concluir en diciembre próximo. Su culminación será importante para reducir los riesgos de interrupción del servicio, aunque la eficacia de las intervenciones dependerá de las condiciones que se presenten durante la temporada de lluvias.
RECURSOS PARA AFRONTAR EMERGENCIAS
SEDAPAR cuenta, además, con S/ 1,6 millones destinados a intervenciones de ejecución inmediata y alrededor de S/ 13 millones para actividades relacionadas con la gestión de riesgos. En conjunto, estos recursos suman aproximadamente S/ 14,6 millones para acciones preventivas y de respuesta.
Montoya Vera afirmó que, si el presupuesto disponible resultara insuficiente, la empresa podría recurrir a fondos de emergencia que, según indicó, alcanzarían aproximadamente S/ 350 millones.
La gerente aseguró que la disponibilidad presupuestal está contemplada y que se trabaja para contar oportunamente con los insumos necesarios. También expresó su expectativa de que el Fenómeno de El Niño no alcance una intensidad que comprometa gravemente los sistemas de abastecimiento.
No obstante, la existencia de recursos y la adquisición de materiales no garantizan que el servicio se mantenga sin interrupciones. La respuesta dependerá de la ejecución oportuna de las obras, la disponibilidad real de equipos, la capacidad de las fuentes de captación y la coordinación para distribuir agua durante una eventual emergencia.
LA PRUEBA SERÁ DURANTE LAS LLUVIAS
SEDAPAR sostiene que las medidas adoptadas permitirán reducir las afectaciones respecto de temporadas anteriores. Sin embargo, el resultado solo podrá evaluarse cuando la infraestructura y los mecanismos de respuesta deban operar frente a condiciones climáticas adversas.
El escenario de hasta 15 días sin agua potable planteado por la propia empresa obliga a considerar la magnitud de las consecuencias que tendría una interrupción prolongada en una ciudad como Arequipa.
Por ello, además de completar las obras y asegurar los insumos, será fundamental comprobar que los camiones cisterna estén disponibles, que existan rutas de distribución definidas y que las zonas prioritarias puedan recibir agua oportunamente.
RESALTAR
La prevención será determinante para evitar que una emergencia climática se convierta en una crisis de abastecimiento. La suficiencia de las medidas anunciadas, no obstante, quedará demostrada por la capacidad de Sedapar para mantener o recuperar el servicio cuando se presenten las condiciones más adversas.
