Hospital Honorio Delgado vende chatarra acumulada por décadas
El hospital adjudicó cerca de 20 toneladas de materiales en desuso por S/ 52 800, tras años de intentos por retirarlos. Los recursos permitirán recuperar entre 20 y 25 servicios higiénicos, mientras se libera el terreno destinado a un futuro resonador magnético.
POR S/ 52 800
Después de más de una década de acumulación de chatarra, el Hospital Regional Honorio Delgado Espinoza de Arequipa concretó la venta de materiales en desuso por S/ 52 800. El dinero será destinado a reparar entre 20 y 25 servicios higiénicos de hospitalización y consultorios externos, según anunció el director del establecimiento, Carlos Medina. La operación también permitirá despejar un terreno necesario para ampliar el equipamiento médico.
El funcionario confirmó que la subasta pública concluyó con la adjudicación de los bienes y que el monto obtenido ya ingresó a las cuentas del hospital. La empresa compradora dispone de 20 días para retirar el material acumulado, estimado por la dirección en aproximadamente 20 toneladas, principalmente de componentes metálicos y mobiliario que dejó de utilizarse.
El proceso se concretó después de una tercera convocatoria pública programada para el 7 de octubre. El aviso publicado en el diario oficial El Peruano comprendió un lote único de 5 654 bienes muebles declarados en condición de chatarra, cuyo precio base fue establecido en S/ 52 158.43. La adjudicación final alcanzó los S/ 52 800, de acuerdo con la información proporcionada por Medina.
La decisión permitirá financiar mejoras en instalaciones sanitarias que requieren mantenimiento y reposición de componentes. El director explicó que el hospital contempla la recuperación de más de 200 baños distribuidos en sus diferentes servicios, aunque los ingresos de esta venta solamente alcanzarán para ejecutar una primera parte de las intervenciones previstas.
Cada reparación demandaría alrededor de S/ 2 000, según el cálculo preliminar de la administración. Los trabajos comprenderán el reemplazo de aparatos sanitarios deteriorados, reparación de conexiones y recuperación de duchas donde resulte necesario. La selección definitiva de los ambientes dependerá de las condiciones que presenten y de los recursos disponibles para ejecutar las refacciones.
La venta también representa el cierre de una gestión administrativa que se prolongó durante varios años. Medina recordó que intentó comercializar la chatarra desde el 2012, durante una anterior etapa al frente del hospital. Sin embargo, los materiales continuaron acumulándose mientras las sucesivas iniciativas para disponer de ellos no consiguieron concretarse.
La permanencia de estos objetos adquirió mayor relevancia después del incendio registrado el 19 de agosto en la parte posterior del establecimiento, cerca del área de psiquiatría. El fuego alcanzó materiales almacenados y obligó a evacuar preventivamente a pacientes y personal sanitario. La emergencia expuso los riesgos asociados a mantener grandes cantidades de mobiliario y otros elementos deteriorados dentro del recinto hospitalario.
Durante el siniestro, la presencia de chatarra y materiales combustibles dificultó las labores de control del fuego. El incidente también puso en evidencia la necesidad de despejar los espacios destinados al almacenamiento de bienes inservibles. Aunque el hospital ya había iniciado gestiones para su comercialización antes del incendio, el retiro permanecía pendiente hasta la reciente adjudicación.
La recuperación del terreno tiene además una finalidad vinculada con la modernización del establecimiento. Medina confirmó que el espacio será destinado a la construcción de un ambiente especial para instalar un resonador magnético. El proyecto forma parte de las gestiones de adquisición de equipos de diagnóstico por imágenes, que también comprenden un tomógrafo para fortalecer la capacidad de atención especializada.
El director anunció que durante la presente semana estaba prevista la apertura de propuestas relacionadas con ambos equipos, procedimiento que permitirá avanzar con la adquisición. Entretanto, la administración hospitalaria deberá organizar las reparaciones de los servicios higiénicos con los recursos obtenidos y supervisar el retiro de los bienes adjudicados dentro de los 20 días establecidos para el comprador.
